El gol final del Andorra agrava una derrota que dispara las dudas sobre el proyecto de Almada en Zorrilla
El Real Valladolid perdió 0 1 ante el FC Andorra con un gol en el minuto noventa y dos que castiga su falta de acierto ofensivo. El equipo de Guillermo Almada dominó por fases, pero volvió a quedarse sin premio en casa. El impacto es directo, porque la derrota reabre el debate sobre el banquillo blanquivioleta.
El partido se disputó en el José Zorrilla tras una semana de aparente calma. La victoria anterior ante el SD Huesca había dado oxígeno al técnico uruguayo. Sin embargo, el desenlace volvió a encender la frustración de la grada.
La sensación no es nueva. Control parcial, ocasiones sin cerrar y un error final que cuesta puntos. El margen de confianza se estrecha.
El Valladolid tuvo iniciativa y ocasiones, pero repitió un patrón que ya empieza a ser estructural
Almada apostó por repetir once inicial, buscando continuidad. El Valladolid salió intenso, presionó alto y generó una ocasión clara en los primeros minutos. La respuesta fue la de siempre, llegada sin definición.
Con el paso del tiempo, el FC Andorra se asentó. Igualó la posesión y empezó a incomodar a la defensa local con transiciones medidas. El partido entró en una fase de equilibrio incómodo.
Los porteros sostuvieron el empate antes del descanso. El Valladolid tuvo balón, pero no claridad. El Andorra tuvo paciencia y plan.
En la segunda parte, el guion no cambió. Ocasiones desperdiciadas, decisiones apresuradas y una grada cada vez más fría. El equipo transmitía ansiedad, no convicción.
Los cambios no alteraron la dinámica. El Valladolid empujó más por obligación que por fluidez. El Andorra resistía sin perder el orden.

El gol de Min su Kim simboliza el momento del equipo y deja al técnico en el centro del foco
Cuando el empate parecía definitivo, llegó el golpe. En el minuto noventa y dos, Min su Kim aprovechó un desajuste defensivo y batió a Guilherme con un disparo raso. Silencio inmediato en Zorrilla.
El gol no solo decide el partido. Resume una noche entera y una tendencia preocupante. Falta de contundencia, desconexión final y castigo máximo.
La reacción del banquillo fue de frustración contenida. En la grada, el murmullo ya no fue de enfado puntual, sino de desgaste acumulado. El crédito del entrenador vuelve a estar en cuestión.
El Real Valladolid suma otra derrota en casa y mantiene las mismas dudas. El FC Andorra rompe su mala racha con un triunfo trabajado. En Pucela, la pregunta ya no es qué falló hoy, sino hasta cuándo puede sostenerse el actual rumbo.





