David Navarro en el banquillo: Primera alineación

Periodista Deportivo |

Su único partido anterior acabó en victoria ante el Ferrol con cinco jugadores de la cantera, pero todos se fueron cedidos: ahora tendrá que improvisar con caras nuevas

David Navarro vuelve. El técnico valenciano se sienta de nuevo en el banquillo del Real Zaragoza con el mismo cargo oficial de interino que la última vez, pero con muchas papeletas de quedarse hasta final de temporada si los resultados acompañan.

Su historial al frente del primer equipo es corto pero positivo: un partido, una victoria, ante el Racing de Ferrol. El problemón posterior con Cristóbal Párralo le costó cuatro partidos de sanción y la salida del cuerpo técnico. Desde entonces, Ramírez, Gabi, Larraz y Sellés. Ninguno funcionó. Le toca de nuevo.

Qué hizo en su único partido y qué puede repetir

Ante el Ferrol, Navarro apostó por un 4-3-3 limpio, sin florituras, con cinco canteranos en el once: Marcos Luna, Marc Aguado, Francho Serrano, Adrián Liso e Iván Azón. El Zaragoza dominó, tiró 13 veces y ganó con un gol de Ager Aketxe tras un pase de Pau Sans. Poussin paró además un penalti. Partido controlado.

El problema es que casi todos esos canteranos ya no están. Luna está en el Almería, Aguado en el Elche, Liso en el Getafe, Azón en el Ipswich y Sans en el Cracovia. Víctimas de un proceso de desmantelamiento que Navarro tendrá que asumir como punto de partida.

Del grupo original solo quedan Francho Serrano y Marcos Cuenca en dinámica habitual, más Juan Sebastián y Raúl Guti lesionado. En la órbita del primer equipo están Lucas Terrer, Alejandro Gomes, Hugo Barrachima y Hugo Pinilla.

Las pistas del once contra el Cádiz

El sistema más probable sigue siendo el 4-3-3. Dani Tasende podría ganar protagonismo y Keidi Bare apunta a formar trío en el centro del campo junto a Francho, al que Navarro colocó por dentro en lugar de por la banda, a diferencia de lo que han hecho los últimos técnicos.

El escenario ante el Cádiz será más exigente que ante el Ferrol. Dominar el partido no está garantizado y Navarro tendrá que elegir entre caras nuevas a las que todavía no ha podido evaluar en profundidad. El futuro del Zaragoza, que sabe que el descenso es una posibilidad real, depende en buena medida de lo que decida en los próximos días.