Cuatro frentes abiertos en las oficinas del club mientras el banquillo queda vacío
Las oficinas del Real Zaragoza han amanecido hoy con una agenda que no da respiro. La destitución de Víctor Fernández Sellés ya es un hecho consumado puertas adentro, y lo que queda es ordenar los flecos que deja su salida mientras el club mueve fichas para cerrar su sustituto.
Sellés fuera, finiquito de Txema por resolver
El anuncio oficial de la destitución de Sellés es el primero de los puntos del día. El club tiene que comunicarlo de forma pública y hacerlo con el menor ruido posible, algo que no siempre resulta fácil cuando hay contratos de por medio.
El segundo frente es el finiquito de Txema, el hombre que acompañaba al técnico en el cuerpo técnico. Resolver esa parte económica antes de que acabe el día es una prioridad para dejar el capítulo cerrado y no arrastrar flecos al siguiente paso.
Lalo y JIM, las dos negociaciones que marcarán el futuro
Con la salida encarrilada, el Real Zaragoza tiene que mirar hacia adelante. Cerrar las negociaciones con Lalo Arantegui es otro de los objetivos del día. Su papel en la operación es clave para entender hacia dónde apunta el club en la toma de decisiones.
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Pero el asunto más complicado de la jornada tiene nombre propio: JIM. El club quiere convencerle para que se siente en el banquillo aragonés, y desde dentro reconocen que no va a ser fácil. Las conversaciones están abiertas, pero el técnico no tiene prisa y el Zaragoza sí.
Cuatro tareas en un solo día. El club que quiera salir de la segunda mitad de la tabla de Segunda División no puede permitirse que ninguna de ellas se quede sin resolver.





