El Yamiq marca en ambas porterías y acaba expulsado en el amargo empate del Zaragoza

Periodista Deportiva |

Rubén Sellés pone toda la carne en el asador sin fortuna

Al Real Zaragoza no le sale una a derechas. En una noche que se sentía como una final absoluta por la permanencia, el equipo no pudo pasar del 1-1 frente al Eibar en el Ibercaja Estadio. El técnico Rubén Sellés no se guardó nada y sacó de inicio a casi todas sus caras nuevas de invierno, en un intento desesperado por cambiar la dinámica tras la victoria de la Real Sociedad B. Con un once lleno de novedades como Saidu, El Yamiq o Tachi, el equipo arrancó con ganas y logró adelantarse gracias a un cabezazo imponente de El Yamiq a los 25 minutos. El central marroquí parecía el héroe de la noche, dando un respiro a una grada que apretaba con más de 13.000 gargantas.

Pudo ser una fiesta si Francho hubiera acertado con el segundo antes del descanso, pero el portero armero sacó una mano milagrosa. El Zaragoza mandaba, aunque los despistes defensivos de Saidu ya avisaban de que el Eibar no estaba muerto. La ventaja era mínima y la sensación de peligro constante sobrevolaba un estadio que necesitaba los tres puntos como el comer para salir del pozo.

De la gloria al desastre: El Yamiq marca en las dos porterías

La segunda parte fue un auténtico manual de cómo complicarse la vida. Primero, el Zaragoza rozó la sentencia con un disparo de Cuenca al palo y un fallo inexplicable de Francho tras el rechace. Y como el fútbol no perdona, la tragedia se mascó poco después: El Yamiq, que había abierto el marcador para los locales, terminó metiéndose el balón en su propia red para poner el empate. A partir de ahí, el partido se volvió loco, lleno de amarillas, interrupciones y un miedo a perder que atenazó las piernas de los jugadores maños.

Sellés quemó todas las naves dando entrada a Soberón y Agada, pero la puntería brilló por su ausencia. Soberón tuvo la victoria en sus botas en el tramo final, pero su remate se fue fuera cuando ya se cantaba el gol. Para rematar una noche de pesadilla, El Yamiq cerró su participación siendo expulsado en el descuento, dejando al equipo con diez y con una sensación de vacío total. El punto es insuficiente para un Zaragoza que sigue en situación de alarma roja y que dejó escapar una oportunidad de oro en su propia casa.