El Zaragoza busca emerger de su profunda crisis deportiva. Jorge Mas planea repetir el exitoso modelo Miami en Aragón: ¿Funcionará?
El sueño mastodóntico del Inter Miami tardó seis años en coronarse, pero el ascenso fue tan vertiginoso como inevitable. Desde aquel debut en 2020 hasta la conquista de la MLS, el proyecto impulsado por David Beckham encontró al fin su premio mayor.
La MLS Cup conseguida ante Vancouver fue más que un título: fue la certificación de una metamorfosis. Algo que Jorge Más pretende replicar en el Real Zaragoza.
Pero sostener un vestuario repleto de estrellas exigió mucho más que talento sobre el césped. Entre Messi, Suárez, Busquets, Alba y De Paul, cuadrar el puzle económico fue casi un arte de supervivencia financiera.
Billetera gorda para Más
Miami gastó casi 50 millones en salarios, una cifra inabordable en cualquier estructura estándar de la MLS. El techo salarial de seis millones quedó pulverizado, obligando al club a tirar de todas las excepciones posibles.
Solo Messi, Busquets y Alba superan el límite impuesto al resto de plantillas de la liga. El rosarino, con más sueldo que veinte clubes enteros, se convirtió en el símbolo de un sistema que la propia MLS tuvo que ayudar a sostener.

Modelo patentado por Beckham
Este modelo no nació de la nada. Su origen se remonta a 2007, cuando Beckham aterrizó en Los Ángeles y la liga creó la excepción que hoy sostiene a las grandes estrellas. Fue el primer ladrillo del castillo que hoy sostiene a las garzas rosas.
Con el paso de los años, aquel contrato visionario permitió al inglés comprar una franquicia por 25 millones. Hoy esa apuesta vale más de 1.000 millones.
¿Se puede repetir el modelo en Zaragoza?
Jorge Mas vuelve a situarse en el foco con una ambición desbordante: replicar en Zaragoza el impulso que catapultó al Inter Miami. El magnate presume de ambos escudos en sus redes, una carta de presentación que deja a la vista su doble apuesta.
Desde la distancia, pero con mano firme, sigue cada movimiento del club aragonés. Su implicación es total, aunque las estrecheces económicas de LaLiga y la pesada mochila heredada condicionen cualquier acelerón.
En Miami el dinero abrió puertas; en Zaragoza, el camino exige más ingenio que talonario. El reto es mayúsculo, pero la prioridad hoy día en La Romareda pasa por lo que ocurre en el verde césped: el equipo necesita emerger de la zona roja y obrar el milagro de la permanencia.





