Los mejores fichajes del Zaragoza son los lesionados recuperados

Periodista Deportivo |

La enfermería complica aún más un panorama complejo en Aragón. Pese a la marea en contra, el Zaragoza se aferra al milagro.

La derrota frente al Cádiz volvió a sembrar el pánico en el Ibercaja. Más allá del resultado, que corta con la racha positiva del equipo, el otro punto negativo que trastoca los planes de Rubén Sellés son las lesiones. Serrano y Aguirregabiria, dos bajas sensibles para los maños.

Las dolencias de ambos futbolistas dibujan escenarios muy distintos. En el lateral se teme una rotura seria en el isquio izquierdo, mientras que el capitán sufrió molestias en la rodilla y el cuerpo técnico optó por la prudencia antes que el riesgo.

A falta de pruebas concluyentes, todo apunta a una ausencia prolongada para Aguirregabiria, que apenas pudo sostenerse cinco minutos sobre el césped. En el caso de Francho, la cautela invita al optimismo moderado, siempre pendiente de la evolución.

Los planes de Txema para enero

El mercado de invierno se abre para el Real Zaragoza como una cuenta atrás sin red. Colista y anclado en descenso, el equipo llega a enero con urgencias deportivas y la obligación de mover ficha. Txema Indias ya trabaja un plan ambicioso: centrocampista con mando, extremo zurdo, delantero y central.

El primer obstáculo es estructural. Solo hay una ficha libre en el primer equipo y el club apuesta por una plantilla corta y funcional. Eso obliga a mirar antes la puerta de salida que la de entrada.

La ampliación de capital y nuevos patrocinios abrirán un resquicio, pequeño, pero suficiente para maniobrar con precisión. Las salidas marcarán el ritmo del mercado. Bazdar, Akouokou, Kosa y Dani Gómez están en la rampa y cada adiós libera oxígeno.

No se siente a gusto en casa

El Ibercaja Estadio se convirtió en un problema mayúsculo para el Real Zaragoza. La derrota ante el Cádiz fue la quinta en casa y volvió a dejar al equipo sin refugio. Un escenario que castiga más de lo que premia.

Los números son demoledores y no admiten discusión: ocho puntos de veintisiete posibles colocan al Zaragoza entre los peores locales de la categoría. Nunca, desde su caída a Segunda, había perdido tanto y tan pronto ante su afición.