Al Zaragoza siempre le faltó músculo en el centro del campo: Mawuli Mensah llegó del filial del Betis y en 300 minutos ya ha cambiado

Periodista Deportivo |

En apenas un puñado de partidos, el joven ghanés demostró carácter en un momento complejo para La Romareda.

Abrirse camino en el Real Zaragoza en este escenario de extrema tensión es misión (casi) imposible. La presión de la temporada acostumbra a devorar promesas antes de que puedan echar raíces. Sin embargo, con sus 22 años, Mawuli Mensah parece haber llegado con una carta de presentación interesante.

El africano fue el último refuerzo del mercado invernal y aterrizó desde el filial del Betis sin experiencia en el fútbol profesional. Apenas cuatro partidos después, su nombre ya ha empezado a aparecer en las conversaciones del entorno zaragocista.

En un centro del campo que a menudo ha echado en falta músculo y capacidad para imponerse en los duelos, Mensah ofrece energía y potencia física: compacto, intenso en la recuperación y con criterio para mover el balón en corto. Es de lo poco que arrancó aplausos en un gris total en La Romareda.

De incógnita invernal a futura perla

En apenas 300 minutos repartidos entre Eibar, Cultural, Burgos y Cádiz, Mawuli firmó números prometedores. El mediocentro presume del segundo mejor porcentaje de pase de la categoría con un 91,7%. A ello suma 1,79 recuperaciones por partido en campo rival, además de imponerse en el 76% de sus duelos y alcanzar un 72% de acierto en acciones defensivas.

Ante el Cádiz, ya con David Navarro en el timón, fue titular y desempeñó un papel clave en el triunfo zaragocista. El retorno de Keidi Bare puede reducir su espacio en el once, pero su impacto ya lo ubica como relevo inmediato en un equipo que necesita piernas frescas.

El nuevo pulmón del Zaragoza

Nacido en Acra, Mawuli Mensah es un mediocentro de perfil físico y dinámico que comenzó su desarrollo en academias de su país antes de dar el salto al fútbol europeo. Su crecimiento se consolidó en la cantera del Real Betis, donde formó parte del filial.

Entre sus fortalezas, destaca especialmente en la presión tras pérdida y en los duelos físicos, donde utiliza bien su potencia pese a no ser un futbolista especialmente alto. Su lectura táctica le permite anticipar jugadas y recuperar balones en zonas adelantadas, algo muy valioso en equipos que buscan transiciones rápidas.