Paul Akouokou quiere dejar de ser el fantasma del banquillo del Zaragoza

Periodista Deportivo |

De fichaje estructural a ausencia total en los planes deportivos del Real Zaragoza esta temporada decisiva

El caso de Paul Akouokou se ha convertido en uno de los grandes errores de planificación del Real Zaragoza reciente. Llegó para ser el mediocentro físico que equilibrara al equipo, pero su impacto ha sido prácticamente nulo. Seis partidos disputados de diecinueve posibles resumen una etapa marcada por la irregularidad, problemas físicos constantes y un episodio disciplinario tan insólito como dañino, cuando golpeó la pantalla del VAR y fue sancionado. Desde entonces, su peso en el vestuario se diluyó por completo.

La realidad es contundente. Rubén Sellés ya no lo contempla como alternativa táctica. Akouokou no entra en dinámica, no compite y no aparece en las convocatorias. Nueve jornadas consecutivas sin ser citado confirman que su ciclo deportivo está terminado. Para un club que pelea cada punto en Segunda, mantener un jugador inactivo supone un lujo inasumible.

El bloqueo contractual con el Olympique de Lyon complica una salida inmediata en enero

Romper la cesión no depende solo del Real Zaragoza. El Olympique de Lyon, propietario del jugador, no facilita la operación. En Francia no desean recuperar a Akouokou ni asumir pérdidas económicas. El acuerdo firmado obliga al club aragonés a cumplir unos compromisos financieros que pesan directamente sobre el límite salarial.

Txema Indias se mueve en un escenario estrecho. O aparece un tercer club dispuesto a asumir parte del contrato, o el Zaragoza deberá aceptar una penalización que reduciría su margen de maniobra en el mercado. El riesgo es evidente: quedarse con un futbolista que no juega, no cuenta y bloquea una ficha clave para reforzar la plantilla.

Keidi Bare y la jerarquía ganada sobre el césped cambian la hoja de ruta deportiva

La paradoja es evidente. La llegada de Akouokou parecía relegar a Keidi Bare, pero el albanés respondió con rendimiento, continuidad y liderazgo. Hoy es una pieza estructural del sistema de Sellés, mientras el marfileño observa desde la grada. El fútbol ha puesto a cada uno en su lugar.

Este giro obliga a la dirección deportiva a recalcular. Liberar la ficha de Akouokou permitiría acudir al mercado con un objetivo claro: reforzar la medular con un perfil fiable, competitivo y disponible. No se busca nombre, se busca rendimiento inmediato. La experiencia ha sido una lección cara.

Un futuro incierto para Akouokou y una negociación contrarreloj para todas las partes

El desenlace depende de varios factores. Akouokou no está satisfecho con su situación, pero tampoco quiere dar un paso atrás en su carrera. Aceptar un destino de menor nivel competitivo no entra en sus planes iniciales. Mientras tanto, el mercado observa con cautela a un jugador sin ritmo y con antecedentes de indisciplina.

El Real Zaragoza necesita que todo encaje. Que el jugador acepte salir, que el Olympique de Lyon flexibilice su postura y que el impacto económico no sea una losa. Enero será decisivo. La sensación en La Romareda es clara: el experimento Akouokou está cerrado y cada día que pasa sin solución resta opciones para corregir el rumbo deportivo.