Rubén Sellés advierte que ya no hay excusas para no fichar

Periodista Deportivo |

El alivio en los despachos no frena la urgencia deportiva del Zaragoza

El Real Zaragoza ha logrado un pequeño respiro institucional en un momento límite. El club ha regularizado su situación con el control económico de LaLiga, desbloqueando el límite salarial y permitiendo planificar movimientos a partir de la segunda mitad de enero.
Sin embargo, la calma es solo parcial. El equipo sigue mirando al descenso de frente y cada partido se juega como una final. La visita al líder no espera, y la clasificación no entiende de balances contables. Real Zaragoza sabe que el tiempo corre más rápido en el césped que en los despachos.

Rubén Sellés y el mensaje de realismo antes de El Sardinero

Rubén Sellés compareció con un discurso medido. Confirmó que el club ha subsanado el déficit del límite salarial y dejó claro que el mercado se activará a partir del día 15. No habrá fuegos artificiales inmediatos, pero sí planificación.
En paralelo, el técnico quiso bajar la ansiedad competitiva. El Zaragoza visita al Racing de Santander, líder sólido y uno de los equipos más verticales de la categoría. Sellés insistió en la necesidad de no conceder transiciones y mantener la cabeza fría, incluso si el contexto invita al repliegue y al sufrimiento prolongado.

La permanencia se juega también en la confianza de los atacantes

El foco mediático ha señalado la falta de gol, pero Sellés amplió el diagnóstico. Defendió a jugadores cuestionados y recordó que el problema no es solo ofensivo, sino de protección del área propia. Cada error defensivo penaliza doble cuando el margen es mínimo.
El técnico subrayó la importancia de sostener a futbolistas como Kenan Kodro y Cuenca, apelando a la confianza como herramienta de supervivencia. En una categoría tan larga, el Zaragoza necesita recuperar certezas internas antes de incorporar caras nuevas que no solucionarán todo por sí solas.

Mercado controlado y salidas medidas para no hipotecar el futuro

Con el límite salarial desbloqueado, la dirección deportiva trabaja en la liberación de fichas, pero bajo una norma estricta: no malvender activos. El objetivo es generar margen sin descomponer el vestuario ni perder valor patrimonial.
Las entradas dependerán directamente de las salidas y del encaje económico real, no de promesas optimistas.

El Zaragoza busca perfiles de impacto inmediato, pero compatibles con una lucha por la permanencia donde el error se paga caro.
Enero será un mes de equilibrio fino. Entre el alivio financiero y la presión clasificatoria, el Zaragoza camina por un alambre donde cada decisión cuenta. La visita a El Sardinero marcará el tono emocional de un tramo de temporada que ya no admite excusas.