Sellés resucita al Zaragoza y gana una vida más. Los maños rezan por el milagro de la permanencia
Con un cambio de dibujo, intensidad y la apuesta por los futbolistas experimentados, Sellés logró su primer triunfo con el Zaragoza, nada menos que en el derbi. Un triunfo liberador que invita a mirar con un poco menos de pesimismo la salvación.
El entrenador valenciano se mostró confiado en poder sostener este ritmo y la racha de resultados. “Es mi primera victoria con el Real Zaragoza y espero que sea la primera de muchas”, afirmó Sellés visiblemente emocionado tras el triunfo en el Ibercaja.
Golpe de timón
El Zaragoza, por fin, se atrevió a jugar con dos delanteros de oficio y dejó de forzar a Guti en un rol que nunca fue suyo. Con Bare a su lado equilibrando faena, el equipo ganó poderío en la medular y soltó amarras en el derbi aragonés.
Con más presencia arriba, el cuadro blanquillo mordió en campo rival, ahogó la salida del oponente y aceleró el ritmo como si se jugara la vida en cada robo. Valery y Francho pusieron piernas y desparpajo por fuera.
Sellés, tantas veces señalado por su falta de lectura, esta vez afinó en el momento más necesario y corrigió cuando tocaba, pese a su demora en ver el agotamiento del doble pivote. Aun así, la puesta en escena volvió a ser su sello: agresiva, vertical y con una claridad que hacía semanas no se veía.

La salvación y el empuje de la afición
Lejos de hacer números de supervivencia, Sellés optó por el camino corto: centrarse en el siguiente balón, el próximo entrenamiento y la identidad que persigue su Zaragoza. “No tenemos que cambiar lo que estamos haciendo”, deslizó el míster.
El entrenador también elevó a la grada al nivel de protagonista, reconociendo que el aliento desde el primer suspiro del derbi fue el motor que empujó al equipo a competir con otro aire. El blanquillo dio una muestra de signos vitales y ahora busca despertar por completo.
Eibar, el próximo obstáculo
El Zaragoza volvió al trabajo tras el derbi. En el gimnasio apareció Akouokou, el más próximo a regresar, aunque todavía sin opciones de llegar a Ipurua, igual que Tachi, Cuenca y Paulino, todos con plazos más largos.
Con Bazdar aún con su selección y Radovanovic sancionado, Sellés afronta una semana de puzles y ajustes antes de un duelo que exigirá afinar el físico y, sobre todo, la cabeza.




