Fin de la prohibición. El club catalán podrá enviar a su tropa a buscar talentos en la cantera aragonesa después de un año y medio.
El Real Zaragoza y el FC Barcelona liman asperezas y han decidido dar un paso atrás para reiniciar su vínculo institucional. Tras semanas de tensión por el acceso de los ojeadores culés, el club aragonés ha confirmado que podrán volver a la Ciudad Deportiva,
De esta manera, se cierra un capítulo complicado para devolver la normalidad a una relación que necesitaba oxígeno para volver a fluir. Se abre una nueva etapa entre los dos clubes, tras las decisiones adoptadas por la entidad zaragocista a causa de la fuga de talentos con rumbo a La Masía en las últimas temporadas.
La medida recayó sobre el Barça en el verano de 2024, cuando los cadetes Gorka Buil y Samuel Borniquel (categoría 2009) partieron hacia Cataluña. Betis y Real Madrid también quedaron alcanzados por el veto.
La punta del iceberg que desató el conflicto
La salida de Gorka Buil y Samuel Borniquel rumbo al Barcelona caló hondo en la cantera del blanquillo. Buil, mediapunta zurdo del Cadete A y dos categorías por encima de su edad, internacional sub-14, era visto como uno de los mayores talentos recientes de la entidad aragonesa.
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Borniquel, también mediapunta, se fue como Cadete B, la misma categoría que ocupó la pasada campaña en Zaragoza. La marcha de ambos jugadores refleja el constante interés de los grandes clubes por jóvenes talentos y la dificultad que tiene el Zaragoza para retenerlos frente a ofertas atractivas.
Ante esta situación, que el club aragonés lo consideró un “expolio” de su cantera, se tomó una medida drástica: cerrar las puertas de la Ciudad Deportiva a cualquier ojeador identificado como azulgrana e invitó a Jon Andoni Goikoetxea (técnico del Barça) a abandonar las instalaciones.
Éxodo zaragocista
En la última década, la cantera zaragocista ha visto cómo varias de sus promesas daban el salto a otros clubes. Alejandro Francés, tras más de 70 partidos en el primer equipo, se marchó al Girona FC por 3,5 millones de euros, mientras que Iván Azón firmó con el Como 1907 por unos 2 millones más incentivos.
Otras joyas como Marc Aguado y Carlos Nieto, también cambiaron de aires: Aguado salió al Elche en cesión con opción de compra, y Nieto rescindió contrato tras más de una década en el club. Esta fuga refleja la dificultad del Zaragoza para retener a sus talentos frente a oportunidades de crecimiento y mayor exposición en equipos de mayor rango competitivo.





