Un equipo transformado por Rubén Sellés, dueño del partido antes y después de la expulsión rival, halla premio con Kodro, Toni Moya y Francho ante un Ibercaja Estadio encendido
El Real Zaragoza ha vuelto. Ya no es intuición, ni sensación, ni esperanza: es un hecho rotundo. El equipo de Rubén Sellés firmó ante el Leganés (3-2) su tercera victoria consecutiva, la segunda remontando, y el mejor encuentro de toda la temporada, un partido coral, dominante y repleto de argumentos futbolísticos que certifica que el proyecto ya respira a pleno pulmón incluso desde los puestos de descenso.
Con un Ibercaja Estadio entregado, el Zaragoza fue superior antes y después de la expulsión de Marvel en el 28’, acumulando más de 20 remates, múltiples ocasiones claras y una estructura ofensiva fluida, dinámica y ambiciosa. De aquel equipo hundido tras caer en Granada ya no queda nada. Este Zaragoza, atrevido y sostenido, se siente vivo.
El Zaragoza asalta el partido con energía, ocasiones y un plan claro
Sellés repitió su idea habitual: verticalidad, agresividad en campo rival y una pareja ofensiva útil para fijar y atacar espacios. Kodro, atrayendo centrales, y Soberón, atacando rupturas, dieron forma a un inicio arrollador.
Las primeras llegadas fueron zaragocistas: Valery filtró, Soberón profundizó y Kodro obligó a Juan Soriano a un paradón monumental. El portero del Leganés sostuvo a los suyos durante muchos minutos.
El Leganés, muy inferior, encontró oro en su primer acercamiento: un mal despeje, centro de Naim, desajuste defensivo y remate suave de Duk para el 0-1 en el 21’. Fue un golpe duro, pero el VAR acudió al rescate del Zaragoza al revisar un manotazo de Marvel a Francho: de amarilla pasó a roja (28’).
La superioridad numérica devolvió el balón a los aragoneses y cambió el partido. Aguirregabiria, omnipresente, encontró el pasillo derecho una y otra vez, y en el 35’ sirvió el centro perfecto para que Kodro, por fin, batiera a Soriano.
1-1. Partido abierto, pero con un Zaragoza totalmente dominante.

Francho lidera, Toni Moya decide y el Zaragoza completa su mejor actuación del curso
Tras el descanso, el Leganés reforzó su defensa y aceptó que tocaba sufrir. El Zaragoza, lejos de conformarse, atacó con más claridad: Francho, Soberón y Kodro siguieron generando peligro. El larguero evitó el 2-1 en un cabezazo del delantero en otra acción de Aguirregabiria.
El premio llegó en el 66’. Una falta provocada por un Francho desatado fue ejecutada por Toni Moya, recién ingresado: golpe seco, preciso e imparable.
2-1, remontada consumada con autoridad.
Pero faltaba la obra coral: en el 75’, Aguirregabiria dejó dos regates marca de lateral ofensivo, centró con la izquierda y Francho coronó su partidazo con el 3-1. Era el Zaragoza más reconocible, dominante y completo de la temporada.
El tramo final trajo emoción: penalti ingenuo de Lucas Terrer, gol de Diego García (3-2) y posterior expulsión de Duk por una entrada durísima sobre Toni Moya. Hubo tangana, protestas y tensión, pero el Zaragoza supo cerrar un triunfo que vale muchísimo más que tres puntos.
Este equipo está de vuelta. Competitivo, intenso, alegre y creíble. La salida del descenso es cuestión de tiempo.





