La AFA planta cara a la UEFA y pide más dinero para jugar la Finalissima en el estadio del Real Madrid

Periodista Deportivo |

España y la Confederación europea presionan para jugar el partido en el Bernabéu. Argentina lo rechaza y pide un terreno “neutral”.

La Finalissima sigue elevando la temperatura ya aumentando la tensión entre España y Argentina sobre la posible sede para disputar el partido. Descartada la opción Lusail por la guerra en Irán, la RFEF, con el apoyo de la UEFA, propuso al estadio del Madrid para albergar el encuentro. Sin embargo, los albicelestes no quieren saber nada con esa vía.

La AFA (Asociación del Fútbol Argentino) rechazó de cuajo la alternativa Bernabéu y solicitó que el trofeo se dispute en un terreno neutral, al considerar que La Roja tendría ventaja deportiva por jugar en su casa.

En este contexto, vuelve a emerger los escenarios del Estadio da Luz de Lisboa o el San Siro de Milán. Otras locaciones que se barajaron como Casablanca o Miami también quedaron desechadas. Por ahora, el enfrentamiento entre el campeón del Mundo y de América y el rey de Europa sigue bajo un halo de incertidumbre.

Las confederaciones también miden fuerzas

La UEFA y la RFEF habían propuesto Madrid por pura operatividad. A menos de dos semanas del partido, las instalaciones del Real Madrid ofrecían seguridad y capacidad de retransmisión sin depender de terceros países, pero el respaldo de la CONMEBOL a la AFA bloqueó esta opción.

Los sudamericanos cierran filas para proteger los intereses de la campeona en Qatar, obligando a los gestores europeos a maniobrar contrarreloj si no quieren que el torneo se vea abocado a un aplazamiento.

Este jueves podría marcarse como el definitivo. Si no se llega a un acuerdo sobre la sede antes de la noche o, a más tardar, mañana a primera hora, la viabilidad del encuentro del 27 de marzo quedará en entredicho.

El duelo que cruza continentes

La Finalissima vivirá este año su segunda edición moderna, tras el debut en 2022 cuando la Selección Argentina de Fútbol venció con claridad a Italia por 3-0 en el mítico Wembley. El éxito del partido marcó un precedente para un duelo intercontinental que combina historia y espectáculo.

Históricamente, el torneo ya se había disputado en 1985 y 1993 bajo otros nombres, con triunfos de Francia (a Uruguay) y Argentina (ante Dinamarca), dejando un legado de emoción que ahora se busca revitalizar en su nueva etapa.

El calendario también aprieta a La Roja, ya que tres días después de la Finalissima, el equipo de De la Fuente debe afrontar un amistoso ante Egipto (Doha, sin confirmar), mientras que la abiceleste de Scaloni tiene planeado jugar dos ensayos recién en mayo, en la antesala del Mundial.