En pleno estrellato, Borja Iglesias disfruta de su gran presente en Vigo. El gallego recibió una nueva convocatoria a La Roja y sueña con el Mundial.
Borja Iglesias vive una segunda juventud en Vigo. Desde que apostó por el Celta, el delantero recuperó la sonrisa, el instinto y la confianza que parecían diluirse en sus últimos meses en el Betis. Bajo el mando de Giráldez, el atacante es una de las figuras de LaLiga.
Su resurgir no pasó inadvertido. Las puertas de la selección, que él mismo cerró tras el caso Rubiales, vuelven a abrirse para un jugador que reconcilió talento y madurez. A sus 33 años, Borja Iglesias se permite soñar con un Mundial que sería el broche a una carrera labrada a base de perseverancia y carácter.
Luis de la Fuente lo convocó para el cierre de las Eliminatorias europeas. Georgia y Turquía serán los rivales de España en el parón.
El bajón de Morata le abre una puerta
El 9 del Celta irrumpió en la lista del seleccionador de La Roja a base de goles y grandes rendimientos, pero también en coincidencia con el pobre desempeño de Álvaro Morata en el Como de Fábregas. Esa es una de las llaves que tiene el compostelano para llegar a EE. UU., México y Canadá.
Cabe destacar que la lista definitiva de los que irán a la cita mundialista se entregará en la primavera. El próximo 5 de diciembre será el sorteo de la fase de grupos.

Renuncia y regreso
La relación de Borja con la Selección tuvo un parón por el escándalo del caso Rubiales. El futbolista, políticamente incorrecto, renunció a vestir La Roja hasta que se zanjara el conflicto federativo con la salida del ex titular de la RFEF. Dos años después, el delantero volvió a ser citado.
En estado de gracia
El golazo del Panda ante el Barça fue una declaración de intenciones: un remate impecable tras la asistencia de Jutglà que lo confirma como el máximo goleador español de LaLiga, igualando con Ferran Torres y Oyarzabal, compañeros también en la Roja.
A esa racha en el campeonato se suman sus dos dianas europeas, un total de siete tantos en apenas dieciséis encuentros. Números que reflejan su mejor versión desde hace tiempo, con una eficacia que ya supera la del curso pasado.




