A dos días de la final, La Roja recibió la pésima noticia de la fractura de Aitana Bonmatí. Las chicas quieren dedicarle el título.
La final de la Nations League amaneció torcida para España con un mazazo imposible de prever. Aitana Bonmatí, bandera del combinado nacional, sufrió una fractura en el peroné izquierdo durante el entrenamiento en Las Rozas.
El parte médico confirmó horas después lo que todos temían: la triple Balón de Oro no estará en el Riyadh Air Metropolitano ante Alemania. Para Sonia Bermúdez, que ya contaba con un once perfilado, la noticia obliga a redibujar el plan sobre la marcha y a reajustar el motor creativo del equipo.
Golpeada, pero con optimismo
La seleccionadora admitió que la baja es un golpe emocional profundo. El domingo, confesó, el ánimo cayó al subsuelo, pero reconoció que el equipo está enfocado en Alemania y quiere dedicarle el triunfo a la centrocampista ofensiva.
Bermúdez relató que la propia Bonmatí quería quedarse con el equipo pese al diagnóstico, pero el cuerpo técnico la instó a regresar para iniciar ya la recuperación. La salud manda, subrayó, y Aitana apoyará desde casa con la misma intensidad con la que suele liderar sobre el césped.
En ese sentido, la capitana Irene Paredes reconoció que la lesión de Bonmatí caló hondo, pero que la selección “tirará para adelante”.
Una plantilla variada para suplirla
La entrenadora volvió a poner en valor la amplitud del vestuario. España perdió a una figura determinante, sí, pero dispone de 24 futbolistas preparadas para dar el salto y sostener el nivel competitivo. La versatilidad es, según ella, uno de los grandes tesoros de esta generación.
Sobre la sustituta, Bermúdez mantendrá el secreto hasta última hora.

A por el título
Después de rescatar un 0-0 en Kaiserlautern ante una Alemania muy superior, España tiene la gran oportunidad de levantar un título ante su público. El Metropolitano lucirá colmado por 70.000 almas que alentarán a la Roja.
Sobre el partido, Bermúdez anticipa una final de detalles, con una Alemania directa y agresiva que exigirá equilibrio y personalidad. España buscará más posesión y la misma solidez defensiva de la ida para golpear arriba y coronarse como campeonas.





