A los 32 años y en su mejor versión, Borja Iglesias sueña con disputar el Mundial. “Ya no siento tanta presión”, afirmó el Panda.
Borja Iglesias vuelve a vestirse de rojo tras recibir la llamada de Luis de la Fuente, en un momento en el que su fútbol brilla con fuerza en Balaídos. El delantero del Celta vive una temporada sobresaliente, con siete goles que avalan su regreso a La Roja.
Su vuelta a la Selección tiene un sabor especial después de su renuncia por el escándalo Rubiales. Ahora, más maduro y sereno, el gallego asegura no sentir la presión del pasado. En Vigo encontró la calma y la confianza que necesitaba para volver a ser el ‘Panda’ que sonríe.
Borja será parte de la plantilla que afrontará el cierre de las Eliminatorias, donde España se medirá primero con Georgia y después con Turquía.
“Ya no siento presión”
El delantero aprendió a convivir con el ruido y a transformarlo en calma. Tras un tiempo marcado por polémicas extradeportivas, se refugió en Vigo y, de la mano de Giráldez, recuperó su esencia más pura. Su regreso al Celta no solo le ha devuelto la alegría, sino también el hambre competitivo.
A las puertas del Mundial, el santiagués afronta su nueva etapa en la Selección con una serenidad desconocida. Ya no le pesa la camiseta ni le asusta el entorno. “Volver a casa me ha dado estabilidad y felicidad”, confesó.

El Mundial, cada vez más cerca
Las últimas convocatorias de Luis de la Fuente ubican con firmeza al Panda en la carrera por integrar la lista para viajar a EE.UU., México y Canadá. El atacante intenta llevarlo con calma, pero es inevitable que brote la ansiedad por la cercanía de la cita mundialista.
Como intentando no exteriorizarlo, Borja admite que aún no piensa en el Mundial y que “disfruta” cada convocatoria y compartir vestuario con cracks como Lamine Yamal, al que calificó como “un jugador impresionante”.
Números demoledores
La temporada de Borja Iglesias es de élite europea. Entre Liga y Europa League, el 9 marcó 7 goles y repartió 2 asistencias en 16 partidos. El equipo de Giráldez aún busca regularidad, y las intervenciones del compostelano son clave para hallarla.




