Alguacil pone precio para que el Sevilla diga que no

Tras oficializar la llegada de Antonio Cordón como director de fútbol hasta 2028, el club andaluz busca cimentar un nuevo ciclo, pero lo hace con la brújula apuntando a un técnico que, por ahora, mira el horizonte con prudente escepticismo

Dicen que los banquillos arden más que las hogueras de San Juan, y en Sevilla hace tiempo que no refresca. La llegada de Antonio Cordón como nuevo director de fútbol ha encendido una vela de esperanza en Nervión, pero también ha iluminado las sombras de un pasado reciente plagado de inestabilidad. Con el nombramiento aún fresco, el club ha apuntado su brújula hacia Imanol Alguacil, un entrenador con alma de casa en la Real Sociedad y con una honestidad que, en estos tiempos, suena casi subversiva.

Sin embargo, Alguacil no se lanza al vacío con la ligereza de los románticos. Su entorno, cauteloso como un farero en plena tormenta, reconoce que la propuesta sevillista no ha sido desechada, pero tampoco abrazada. El vasco ha puesto precio no sólo en euros, sino en certezas como quien sabe que aceptar puede significar entrar en un tren sin frenos, y sin maquinista claro. El balón, ahora, lo tiene Cordón, encargado de diseñar un proyecto que no parezca un castillo de fuegos artificiales, muy vistoso, pero destinado a apagarse rápido.

Alguacil
El Sevilla mantiene el interés por Imanol Alguacil, aunque el técnico vasco duda del proyecto

El arte de decir “no” sin cerrarse la puerta

Hay una forma muy sutil de declinar una invitación sin parecer descortés, exigir algo que sabes que no te van a dar. Como pedir caviar en una tasca. Alguacil ha solicitado una ficha alta, tan alta que algunos en el Sevilla han interpretado el gesto como un “no” diplomático, disfrazado de ambición. Pero aquí no hay cinismo, sino precaución. Tras ver cómo el club andaluz ha sido una centrifugadora de entrenadores en los últimos años, el técnico de Orio se plantea si su filosofía encajaría en una institución que ha perdido el norte más veces que una brújula en un campo magnético.

Aun así, la puerta sigue entreabierta, como esas ventanas que chirrían con el viento de la duda. Si Cordón logra pintar un proyecto convincente, estable y con futuro, el sí de Alguacil podría llegar. Eso sí, necesita algo más que promesas, necesita garantías. Las mismas que no ha encontrado en los vaivenes sevillistas, donde un entrenador puede ser héroe en octubre y estorbo en enero. El desafío es grande. Pero también lo es la posibilidad de escribir una historia nueva.

El espejismo dorado del desierto Saudí

Y cuando parecía que la trama no podía enredarse más, apareció Arabia Saudí, con su chequera inagotable y sus estadios climatizados en mitad del desierto. El Al-Shabab ha movido ficha, y lo ha hecho con la sutileza de un elefante en una cristalería, vuelo a Riad, reunión privada y un proyecto tan jugoso como irreal. Porque si bien el oro saudí deslumbra, también distorsiona. Y aunque Sevilla no puede competir en millones, aún puede pelear con identidad y arraigo, dos valores que no cotizan en bolsa, pero pesan en el alma.

En Nervión lo saben. Del Nido Carrasco y Cordón siguen apostando por Alguacil como si fuera la última carta en una mano que no admite faroles. Pero el tiempo aprieta, y la espera se vuelve incómoda. Mientras tanto, el entrenador vasco observa el tablero con la calma de quien no tiene prisa, sabiendo que cada día sin decisión añade una arruga más al gesto de sus pretendientes. ¿Caerá del lado del proyecto o del cheque? Solo él lo sabe. Y no parece tener prisa en contarlo

Mairenis Gómez, licenciada en Arte y certificada por Google for Education, acumula más de 10 años de experiencia en información futbolítica y de última hora dentro del entorno digital. Desde hace dos años forma parte de GOL Digital, donde se especializa en datos aplicados a la información del fútbol español.