En un derbi plagado de ausencias, Matías Almeyda echa mano a la cantera y recluta a un extremo de 21 años.
El Sevilla completó la sesión previa al derbi con los efectivos disponibles en la Ciudad Deportiva José Ramón Cisneros Palacios, repitiendo las ausencias de la víspera: Suazo, Nianzou, Vargas y Januzaj siguen fuera de combate y están descartados para el partido contra el Betis.
En cambio, el parte positivo lo ponen Alexis Sánchez, Isaac Romero y Azpilicueta, que apuntan al banquillo, pero podrían tener minutos si el partido lo exige.
Las bajas obligan al entrenador a recomponer un once que ya arrastraba cambios, con tres titulares fuera y un puzle que deberá encajar sin margen para fallos. En ese contexto, el ex futbolista rojiblanco acude a la cantera y recluta a un extremo.
Miguel Sierra, citado para el derbi
El extremo del filial fue convocado por Almeyda ante las bajas de Januzaj y Vargas. Sierra se convirtió en una bocanada de aire fresco para el Sevilla Atlético, un extremo zurdo que vive del desborde, la zancada y capacidad para romper defensas partiendo desde la derecha hacia dentro.
El granadino llegó a Nervión en agosto de 2024 procedente del Real Avilés, donde militó en la Segunda RFEF. Tiene contrato en la entidad hispalense hasta junio de 2026.

“Los derbis marcan la historia”
En la previa de una nueva edición del Sevilla–Betis, Matías Almeyda destacó que se trata de un partido “especial” y que marca el rumbo de ambos de acuerdo con el resultado. Incluso, el Pelado manifestó que le gustaría entrar a jugar “aunque sea 5 minutos”, sin olvidar su paso por el verde césped con la camiseta rojiblanca.
Almeyda llega a su tercer derbi, el primero como técnico, con la necesidad de romper un maleficio que se alarga casi tres décadas, consciente de que como jugador no pudo tumbar nunca al Betis.
En Nervión, sin embargo, el público mantiene la fe: trece triunfos en los últimos veinte duelos sostienen la idea de que el derbi se juega también desde la memoria.
En un año de cambios profundos, la batalla ante el eterno rival puede definir no solo el ánimo inmediato, sino el rumbo que tomará el equipo en el cierre de 2025.





