La propuesta incluye 120.000 euros de multa y un cierre histórico del estadio mientras el club espera una resolución definitiva
La Comisión Antiviolencia ha puesto al Sevilla FC en el centro del foco tras una noche tensa en el derbi. Los incidentes en Gol Norte obligaron a detener el partido. La sanción planteada es dura. El club asume que el proceso será largo.
Un derbi crispado que terminó con lanzamientos de objetos y una decisión polémica
El final del encuentro entre Sevilla FC y Real Betis derivó en una secuencia que ya figura en el acta. Varios jugadores verdiblancos se acercaron a la grada. Sus gestos prendieron la chispa en un sector caliente y provocaron una reacción inmediata. Comenzaron a volar objetos. Entre ellos aparecieron mecheros y botellas. Algunas llegaron llenas. Ninguna impactó en jugadores o árbitros, pero la tensión se disparó.
El colegiado Juan Martínez Munuera decidió detener el choque unos minutos. Necesitaba garantizar la seguridad de los presentes. Cuando la situación se estabilizó, el encuentro siguió. El acta recogió cada detalle porque entiende que hubo un riesgo evidente para la integridad.
Antiviolencia ha tomado nota. Valora el contexto, la gravedad del gesto y la repetición de comportamientos en ese sector del estadio. El organismo entiende que la intervención debe ser ejemplar. Lo considera un mensaje amplio para el fútbol español.
La propuesta de cierre total eleva el castigo a una dimensión inédita
La propuesta inicial señalaba tres partidos de clausura en Gol Norte. Sin embargo, la recomendación ha subido varios escalones. Antiviolencia quiere cerrar todo el Ramón Sánchez Pizjuán durante un mes. Además, pide una multa de 120.000 euros. El precedente más cercano fue parcial y nunca afectó a la totalidad del recinto.
El club tomará posición cuando reciba la notificación formal. Entiende la gravedad del episodio, pero ve la sanción como desproporcionada. También considera que la provocación de los jugadores visitantes aparece recogida en el acta y debería tener peso en la resolución final. La entidad prepara alegaciones porque confía en reducir la magnitud del castigo.

Reacción de Biris Norte y un malestar interno que apunta a los jugadores del Sevilla
La grada de animación ha estallado ante la propuesta. Biris Norte denuncia que la sanción colectiva golpea a miles de abonados que no participaron en los hechos. El grupo critica con dureza la actitud del equipo. Considera que la plantilla no sostuvo el partido y permitió una escena evitable. Cree también que la provocación visitante se gestionó mal desde el césped.
El malestar del entorno llega en un momento tenso. El rendimiento deportivo es irregular. La situación institucional está marcada por las dudas accionarias. Una sanción de este tamaño podría dañar aún más el clima.
El Sevilla deberá esperar la resolución definitiva. El proceso seguirá sus fases habituales. El club quiere mostrar colaboración y firmeza. El caso ya es uno de los más sensibles de la temporada.





