El director deportivo del Sevilla da la cara y revela las limitaciones del club hispalense para afrontar el mercado.
Las horas críticas envuelven a Nervión. El agónico empate en el Valero es solo un mínimo respiro ante una situación sofocante. El equipo de Almeyda sigue en riesgo de descenso, los fichajes no aparecen y la venta del club empieza a tambalearse por el fantasma de Segunda División.
En ese complejo escenario, Antonio Cordón salió a aclarar la situación del Sevilla de cara al mercado y fue claro. “Solo podemos usar una parte muy pequeña”, deslizó el director deportivo con respecto al dinero que ingrese vía ventas. La revelación cayó como un mazazo a los planes en el corto plazo del entrenador.
“No queremos devaluarnos”
Cordón habló del mercado sin anestesia y con la realidad por delante. En el Sevilla no hay margen para el maquillaje: sin una venta de peso, fichar es casi una quimera. La economía manda y obliga a caminar con pies de plomo en un contexto frágil.
El director deportivo admitió la ecuación incómoda: vender para poder comprar, pero sin malvender. “No queremos devaluarnos”, afirmó el de Badajoz al indicar que la idea es mantener un “equilibrio”.
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Los africanos, como ejemplo
En medio del ruido financiero, Cordón quiso poner el foco en el vestuario. La vuelta exprés de Akor Adams y Ejuke desde la Copa de África fue presentada como un gesto que trasciende lo deportivo. En ese sentido, destacó el “compromiso” del grupo con el escudo.
Akor, al rescate en el Valero
Regresó de Marruecos, se cargó la ofensiva y rescató un punto para un Sevilla que tuvo muchísimas situaciones de gol, pero que careció de efectividad ante el Elche. Dos goles de Akor en apenas un cuarto de hora tumbaron la tranquilidad de los locales, que habían manejado un 2-0 con exceso de confianza.
El empate dio oxígeno a Matías Almeyda, con el descenso asomando peligrosamente antes del pitido final. El Sevilla sufrió, regaló espacios y sobrevivió a base de fe, Akor y Vlachodimos. Dos puntos por encima del abismo, Nervión respira… aunque sigue sin margen para el error.





