Azpilicueta muy lejos de la renovación automática

Periodista Deportivo |

El central navarro suma 13 encuentros tras perderse once por lesión y la cláusula de renovación automática fija en 25 partidos el umbral que activa una segunda temporada en el Sánchez-Pizjuán

César Azpilicueta llegó al Sevilla en verano con la carta de libertad y un contrato de una temporada con opción a otra. La prórroga era automática con una condición: participar en 25 partidos. Parecía asequible. Las lesiones lo han convertido en un objetivo casi imposible.

El central navarro ha encadenado distintos problemas físicos en el muslo y la cadera que le han costado once partidos. Hoy suma 13 encuentros, todos en LaLiga, y quedan 12 jornadas por disputar. La matemática es cruel: necesita jugar todos los partidos que restan para activar la renovación automática. Una serie que no ha alcanzado en ningún momento de la temporada. Su mejor racha hasta ahora fue de seis partidos consecutivos al inicio de su etapa nervionense.

Cómo llegó a esta situación

Antonio Cordón apostó por la experiencia de Azpilicueta para reforzar el centro de la defensa. Almeyda lo acogió desde el primer día como referente y el central encadenó cinco partidos completos nada más llegar, lo que representaba el 20% de los encuentros necesarios para sellar la renovación. El camino parecía despejado.

Sin embargo, a partir de octubre llegaron los problemas físicos y el contador se detuvo. Cuatro partidos consecutivos recientes han reactivado su presencia, aunque fue sustituido antes del final en tres de ellos. La progresión es positiva pero el tiempo apremia.

Lo que dice el contrato y lo que puede pasar

No llegar a los 25 partidos no significa necesariamente el final en Sevilla. Las dos partes podrían negociar un nuevo contrato. Sin embargo, eso requeriría otra negociación desde cero, sin la automaticidad que contempla el acuerdo actual.

Además, incluso si se alcanzara el umbral de partidos, la renovación automática estaría abierta a modificaciones si alguna de las partes lo considera necesario. No es una puerta cerrada en ningún sentido.

Su impacto cuando está disponible

Lo que sí es indiscutible es el efecto de Azpilicueta cuando juega. Desde su última reaparición el Sevilla no ha perdido y ha sumado seis puntos de doce posibles, lo que ha alejado al equipo de la zona de descenso. Almeyda cuenta con él siempre que está disponible. El problema es que la disponibilidad ha sido demasiado escasa esta temporada.

Todo depende ahora de que las lesiones respeten al central navarro en las 12 jornadas que quedan. Si el cuerpo aguanta, la renovación automática tiene alguna opción. Si no, habrá negociación. O no habrá nada.