Sevilla ya observa el mercado invernal para reforzarse. Cordón pone sus ojos en Argentina y encuentra una perla en Boca Juniors.
En Nervión ya diagraman la estrategia de mercado para el próximo receso. En la lista de urgencias el Sevilla tiene apuntalados a un pivote, un mediapunta y un delantero centro. En su viaje relámpago a Argentina, Antonio Cordón se llevó buenas impresiones de un futbolista joven y con proyección.
Milton Delgado, pivote de Boca Juniors, está en la mira del club hispalense. El medio de 20 años brilló en el último Mundial Sub-20, donde su selección salió subcampeona. El juvenil fue elegido balón de bronce, quedando en el top de mejores del certamen.
Irrupción en La Bombonera
Milton hizo sus primeras apariciones en el primer equipo xeneize en 2024, bajo la conducción del entrenador Diego Martínez. Reafirmó su titularidad con Fernando Gago, pero perdió terreno tras la llegada del fallecido Miguel Ángel Russo, que optó por la jerarquía en el Mundialito de Clubes.
El mediocampista lleva 36 partidos con la camiseta azul y amarilla y en La Bombonera ya vislumbran un futuro europeo para el crack. El Sevilla estaría dispuesto a desembolsar 20 millones por Delgado. Chelsea, Brighton y Oporto también están detrás del joven argentino.
Un reloj para la medular
Milton Delgado juega como si llevara años en la élite. Tiene temple, claridad y una lectura del juego impropia de su edad. En Boca se convirtió en ese metrónomo silencioso que dicta el ritmo, enlaza líneas y equilibra sin estridencias.
No es de los que levantan al público con un caño o un regate, pero su influencia se nota cuando el balón pasa por sus pies. Ordena, limpia y da sentido al juego. Delgado encarna esa vieja escuela de centrocampistas que piensan antes de tocar.

Otras dos perlas del scouting sudamericano
Siempre atento al talento emergente, Cordón encontró en San Lorenzo otras dos promesas para llevarse a Nervión: Ignacio Perruzzi y Facundo Gulli, dos jóvenes de 20 años que juegan en San Lorenzo de Almagro.
Perruzzi, mediocentro de corte clásico, destaca por su lectura de juego y su capacidad para robar y distribuir con criterio. Gulli, en cambio, es un mediapunta eléctrico, con desborde y una técnica que seduce.




