Nadie compra un Sevilla FC en Segunda División

Periodista Deportivo |

Las urgencias ahogan en Nervión en un momento culminante con respecto a la venta del club. El panorama que asoma es de pánico: el descenso.

El Sevilla FC se asoma a la segunda vuelta de LaLiga con el pulso temblando y el retrovisor lleno de fantasmas. La tormenta institucional y el naufragio deportivo han ido de la mano hasta dibujar un escenario inquietante, con el descenso como amenaza tangible y la venta del club congelada.

La clasificación no engaña y devuelve al sevillismo al punto exacto del que nunca salió el curso pasado: a un paso del abismo. Con una plantilla cada vez más deshilachada y una temporada aún por consumir, el margen de reacción se estrecha.

Mientras la grada aguarda expectante la propuesta de Sergio Ramos y los despachos miran hacia otro lado, el balón sigue reclamando soluciones urgentes. Y en medio del ruido, Matías Almeyda embiste molinos en un club que necesita resultados como el comer.

El escenario más temido, el que espanta inversores

El informe pone negro sobre blanco una realidad incómoda: en Segunda, el Sevilla no vale nada.

Un descenso activaría una quiebra técnica casi automática y explica la famosa “cláusula del miedo” que exigen los posibles compradores. Nadie quiere cargar con una mochila financiera descomunal en una categoría de retornos exiguos y sin horizonte de recuperación inmediata.

Con el mercado de invierno abierto, Almeyda pide auxilio y la dirección deportiva de Cordón permanece atada de pies y manos. La guerra accionarial paraliza cualquier decisión, porque el riesgo de caer invalida pactos y espanta inversores, dejando al club suspendido en un limbo.

Una visita incómoda en el peor momento

El Sevilla llega herido y sin red, encadenando tropiezos que han ido minando su crédito y su confianza. Tres derrotas consecutivas en Liga (2-0 ante el Real Madrid, 0-3 frente al Levante y 0-1 ante el Celta), y la despedida prematura de la Copa han dejado al conjunto de Nervión sin margen de error.

Elche tampoco vive días plácidos, eliminado en el torneo del KO y sin ganar en las dos últimas jornadas, aunque el Martínez Valero suele ser refugio y argumento. Allí comparecerá el equipo de Almeyda con un parte médico interminable por las bajas de Alfón, Azpilicueta, Vargas, Januzaj, Alexis y Marcao.

Una derrota o un empaten dejarían al equipo del entrenador argentino al borde del abismo mientras que una victoria lo lanzaría a la mitad de la tabla. Terreno de matar o morir para el sevillismo.