El entorno del jugador señala pérdidas de 150.000 libras en casinos de Londres
El posible desembarco de Dele Alli en el Ramón Sánchez-Pizjuán ha activado todas las alarmas en Nervión, pero no precisamente por motivos deportivos. Según diversas informaciones que llegan desde Inglaterra, el futbolista habría dilapidado cerca de 150.000 libras en sesiones nocturnas de póquer en un casino londinense en cuestión de días. Los clientes habituales del establecimiento ya le han colgado el cartel de «ballena», un término despectivo en el argot del juego que define a los apostadores que pierden sumas astronómicas con facilidad. Esta conducta fuera de los terrenos de juego siembra dudas razonables sobre la profesionalidad de un jugador que, a sus 29 años, busca desesperadamente una última oportunidad en la élite.
El Sevilla lidera la puja por un agente libre en caída libre
Pese a las preocupantes noticias sobre su vida extradeportiva, el Sevilla FC se mantiene en la pole position para hacerse con los servicios del atacante inglés. Dele Alli se encuentra actualmente como agente libre tras un paso fantasmagórico por el Como 1907 de Cesc Fàbregas, donde su bagaje se resume en un solo partido disputado y una expulsión inmediata. El experto en fútbol europeo Andy Brassell ha señalado que el club hispalense es el destino ideal para el ex del Tottenham, argumentando que la ausencia de presión europea en el club actual permitiría al británico trabajar lejos de los focos mediáticos que tanto le han penalizado en la Premier League.
Un riesgo financiero y deportivo para el mercado de Nervión
La dirección deportiva sevillista maneja informes contradictorios. Por un lado, el talento intrínseco de un futbolista que fue la gran esperanza de Inglaterra; por otro, una realidad marcada por la inactividad y hábitos que preocupan a los clubes interesados, entre los que también figuran el Getafe, el Elche y el Oviedo. Aunque Brassell insiste en que Sevilla es un lugar «estupendo» para relanzar su carrera, las pérdidas de 25.000 libras por noche en las mesas de juego sugieren que el principal rival de Dele Alli no está en el césped, sino en su propia disciplina personal. El Sevilla debe decidir ahora si asume el riesgo de fichar a una estrella apagada o si evita un posible foco de inestabilidad en su vestuario.



