Las fuerzas de seguridad anticiparon el riesgo de enfrentamientos y activaron un despliegue especial para contener a los grupos radicales
El barrio de Nervión vivió una noche tensa marcada por un choque entre radicales de Sevilla FC y Real Betis, con 14 detenidos tras la rápida intervención policial. La escena recordó episodios recientes en derbis anteriores, donde la violencia latente entre grupos ultras obligó a reforzar controles. La Policía actuó con anticipación gracias al dispositivo desplegado desde horas antes y frenó una escalada mayor. Los testigos describieron carreras, petardos y objetos arrojados, pero sin heridos confirmados. La situación reaviva el debate sobre el papel de los colectivos más extremos en un partido declarado de Alto Riesgo.
Nervión, epicentro de un nuevo estallido entre radicales sevillanos en la antesala del derbi más caliente
El enfrentamiento comenzó cerca de las 23:00 en las inmediaciones del Ramón Sánchez-Pizjuán, donde las autoridades habían situado a parte de los 400 agentes asignados al operativo. Su presencia permitió detectar con rapidez los movimientos de Biris Norte, Supporters Gol Sur y United Family, que ya habían mostrado actividad días antes. Las primeras carreras, el lanzamiento de objetos y el uso de material pirotécnico marcaron el inicio de la pelea, aunque el cuerpo a cuerpo fue menor de lo esperado.
La Policía Nacional actuó con inmediatez y detuvo a 14 implicados, pero mantiene abiertas las pesquisas para futuras identificaciones. La respuesta no solo buscó frenar la violencia, sino también evitar un efecto llamada en otros seguidores desplazados al barrio. Vecinos y visitantes alertaron del estruendo, de las bengalas y del ambiente de intimidación, aunque sin daños graves registrados.
Un contexto repetido que aviva la preocupación policial
La tensión no surgió de forma aislada. El lunes previo, la esquina entre Luis Montoto y Benito Mas y Prat ya había sido el escenario de otro conato entre ultras rivales, un aviso que reforzó la idea de un derbi especialmente sensible. Las pintadas en la zona de La Cartuja, atribuidas a Biris Norte, alimentaron aún más la rivalidad con sectores ultras béticos que decidieron acudir juntos a Nervión dejando temporalmente atrás sus diferencias.
Los agentes conocían los antecedentes recientes. En marzo, con el derbi celebrado en el Benito Villamarín, se frustró una pelea masiva en Reina Mercedes con incautación de bates, navajas y objetos peligrosos. Aquella actuación incluyó la identificación previa de más de 70 ultras por cada bando y varias detenciones. El recuerdo de aquel operativo cerró cualquier margen de improvisación en esta semana de máxima vigilancia.

Sevilla vuelve a blindarse mientras el derbi mantiene su condición de Alto Riesgo
El clima previo confirma que el Gran Derbi continúa siendo uno de los partidos más vigilados de LaLiga, con antecedentes que obligan a una planificación exhaustiva. El dispositivo activado por la Subdelegación del Gobierno, encabezado por Francisco Toscano, incluyó vigilancia móvil, control de accesos y monitorización constante de movimientos de grupos ultras. A falta de nuevas detenciones, la prioridad policial es evitar que la tensión del viernes derive en nuevos incidentes en las horas previas al duelo entre Sevilla FC y Real Betis.





