Himad Abdelli objetivo del Sevilla FC para dar a Almeyda el organizador que necesita

Periodista Deportivo | | Actualizado:

Bajo la premisa del low cost, el Sevilla avanza posiciones por un refuerzo argelino. El pivote Himad Abdelli, en el punto de mira de Cordón.

Antonio Cordón se mueve en Nervión como quien camina por un campo minado. Cada paso exige cálculo, paciencia y una dosis de fe. Con Almeyda esperando piezas que eleven el nivel, el director deportivo trabaja con un margen mínimo y la lupa siempre puesta en el coste.

En el Sevilla solo caben perfiles concretos: libres, cesiones estratégicas o futbolistas depreciados que necesiten escapar del ruido. Encontrar calidad ahí es complejo; hallar además recorrido económico, casi una quimera.

Sin embargo, de vez en cuando el mercado guiña un ojo. Ahí aparece Himad Abdelli, centrocampista creativo del Angers, en el último tramo de contrato y con una temporada que lo devolvió al escaparate. Talentoso, dinámico y con hambre de salto.

Clase y pausa: el fútbol de Abdelli

Criado en Le Havre y llegado gratis al Angers en 2022, su historia invita a pensar en un ciclo que se cierra. Desde enero puede negociar sin ataduras y todo apunta a un adiós sin traspaso. El Sevilla valora el tiempo como aliado y el verano como escenario lógico.

Los números sostienen la sensación. Son catorce partidos, dos goles y una influencia creciente en la sala de máquinas de un equipo competitivo.

Las lesiones lo frenaron al inicio, pero cuando arrancó no soltó el timón. Doce titularidades consecutivas en un Angers asentado en la zona media y una colección de actuaciones maduras. Setenta y cinco partidos en Ligue 1 avalan su progresión.

Mundial en el horizonte

Internacional argelino, ausente de la próxima Copa Africana, pero con el Mundial de EE.UU., México y Canadá en el horizonte, donde se medirá a Argentina. Con 26 años y un valor de mercado de 7 millones, Abdelli puede ser una de las grandes apuestas del Sevilla en el mercado.

Un triunfo para celebrar la Navidad en paz

Almeyda y el sevillismo miran hoy la tabla con menos ceño fruncido y más alivio que euforia. El triunfo con goleada ante el Oviedo despeja nubarrones y coloca al equipo con 20 puntos antes del parón. Nervión, al menos por una tarde, volvió a respirar fútbol sin angustia.

Akor Adams firmó su despedida africana con una actuación que explica por qué es capital en este Sevilla. El plan de Almeyda funcionó de principio a fin. Bloque compacto, cinco atrás y libertad arriba para correr y castigar. El Sevilla avanza con la sensación de que, esta vez, el rumbo es el correcto.