Horas decisivas en Nervión por el futuro del club. Los fondos extranjeros aprietan con más de 3.000 euros por acción.
Mientras la incertidumbre se cierne sobre el mundo sevillista, por detrás las llamadas, especulaciones e interés por comprar el club siguen latentes. La venta del Sevilla entra en una etapa clave.
Los movimientos en el entorno del club apuntan a un cambio de propiedad cada vez más próximo, con la posibilidad real de que la operación se concrete a comienzos de 2026, cuando el equipo de Matías Almeyda aún esté inmerso en plena temporada.
Las ofertas ya superan los 3.000 euros por acción, lo que situaría la valoración total del club por encima de los 300 millones. Varios fondos de inversión extranjeros (EE.UU. y Medio Oriente) mostraron un interés firme, aunque el desenlace sigue condicionado por las viejas disputas entre accionistas.
El ansiado consenso entre las familias sevillistas, después de años de división, empieza a vislumbrarse como una posibilidad real.
La tercera vía, muy lejos
La denominada tercera vía, encabezada por Antonio Lappí y Fede Quintero, fue la primera en mover ficha con una oferta inicial cercana a los 2.400 euros por acción, muy por debajo de las pretensiones de Del Nido, Guijarro o los Carrión.
La propuesta, aunque menor en lo económico, juega con el componente emocional: mantener el control del Sevilla en manos de sevillistas y alejar el fantasma de una venta total a capital extranjero. Esa es la apuesta de Lappí.
Para tomar el control del Sevilla habría que seducir a José María del Nido Benavente, que concentra cerca del 40% del accionariado entre títulos propios y el respaldo de A-CAP, Sevillistas de Nervión y la familia Carrión.

El que asuma tendrá la carga de una monstruosa deuda
El posible comprador, sea quien sea, deberá asumir también el lastre de la deuda que pesa sobre la entidad. Ese es, hoy, el gran punto de fricción. Mientras Del Nido Carrasco sostiene que la deuda neta ronda los 70 millones, otras estimaciones elevan la cifra por encima de los 200 millones.
En medio de un escenario de incertidumbre y ansiedad, en Nervión intentan aislar la parte deportiva, donde los hispalenses volvieron a ganar el fin de semana y están cumpliendo con una temporada llena de ilusión tras varias campañas oscuras.




