Luis García Plaza cambia el banquillo del Sevilla al Gol Norte como hizo Bilardo en busca de mayor conexión con la afición

Periodista Deportivo |

El técnico madrileño mueve el banquillo local hacia la grada de animación más activa del Sánchez-Pizjuán en un gesto que no se producía desde la histórica etapa del argentino hace más de treinta años

Luis García Plaza no ha tardado en dejar su impronta en el Sevilla FC. Más allá de lo puramente táctico, el técnico madrileño ha implementado uno de sus primeros cambios visibles: trasladar el banquillo local hacia el sector más cercano al Gol Norte. Es la grada de animación más activa del Sánchez-Pizjuán. Además, este movimiento no se producía en el club desde que Carlos Salvador Bilardo hiciera algo similar en la temporada 1992-93.

Buscar el calor del Gol Norte en el peor momento

La lógica del movimiento es clara. El Sevilla atraviesa su peor bache en años. El descenso está a solo dos puntos y la moral del vestuario está tocada. Por eso, García Plaza quiere construir una fortaleza en el Sánchez-Pizjuán. Acercarse al Gol Norte busca mayor comunicación visual y acústica durante los partidos. También pretende generar una atmósfera de presión sobre el rival que el técnico considera un factor competitivo real.

No es un gesto menor. En momentos de crisis, los pequeños símbolos tienen un peso psicológico desproporcionado. El Sevilla necesita sentir que algo ha cambiado. Y García Plaza está enviando señales en esa dirección desde el primer día.

El precedente de Bilardo: estrategia y superstición

El último en realizar un movimiento similar fue Carlos Salvador Bilardo durante la temporada 1992-93. El técnico argentino situó el banquillo en una zona que consideraba favorable para influir en el juego y en la percepción del árbitro. Tres décadas después, García Plaza recupera ese gesto. Su motivación es más psicológica que supersticiosa, pero el objetivo de fondo es el mismo: generar una ventaja intangible en casa.

Por otra parte, en LaLiga aproximadamente la mitad de los clubes sitúan su banquillo a la izquierda del campo. La normativa permite elegir la ubicación siempre que se cumplan los requisitos técnicos de visibilidad y seguridad. El Sevilla ha aprovechado esa libertad para construir un argumento psicológico en el momento que más lo necesita.