En Nervión vuelven a la carga por una de las figuras de Boca Juniors. Cordón busca la fórmula para presentar una oferta a Riquelme.
El Sevilla tiene claro que una de las posiciones urgentes a reforzar es la delantera. Entre lesiones y el irregular rendimiento de los futbolistas que tiene Almeyda para materializar las jugadas de gol, el hispalense se lanza al mercado.
Entre el entrenador y la secretaría deportiva existe unanimidad en que el elegido a ocupar ese rol es el de Miguel Merentiel. El uruguayo, una de las figuras de Boca, no quiere perder la oportunidad de dar el salto hacia Europa con 29 años.
El principal obstáculo es el precio. El valor de mercado del atacante charrúa es de 6,5 millones, un número lejos de las posibilidades económicas en Nervión. Además, el 9 tiene contrato en el xeneize hasta 2027.
En ese escenario, a Cordón le queda plantearle al presidente de Boca, Juan Román Riquelme, una cesión con opción de compra. En Argentina no estarían seguros de que esa vía sea la más conveniente.
Potencia, sacrificio y gol
Miguel Merentiel se erigió como uno de los ídolos del gigante sudamericano a golpe de goles y empuje, actitudes que lo terminaron colocando como uno de los capitanes del equipo. En 35 partidos con la camiseta azul y oro marcó 20 goles y repartió cinco asistencias.
“La Bestia” cogió notoriedad en el último Mundial de Clubes, anotando un gol al Benfica en su presentación y luego un recordado tanto al Bayern Múnich, eludiendo defensores alemanes y definiendo con jerarquía ante Neuer.
En el último torneo argentino, donde Boca cayó en semifinales frente a Racing el fin de semana pasado, el delantero no tuvo su mejor versión. Pese a no perder su puesto (estando Cavani en el banquillo), Merentiel fue criticado en sus últimas presentaciones.

Breve paso por España
A poco de emerger en el fútbol uruguayo con el modesto El Tanque Sisley, Merentiel emigró a España en busca del sueño europeo. El oriundo de Paysandú tuvo una corta estancia por el Lorca, en Tercera Federación en 2017/2018. Luego probó suerte en el Mestalla por dos temporadas, donde disputó 29 partidos y marcó ocho tantos.





