El ex director deportivo del Sevilla se mantiene ajeno al proceso pero opina como sevillista: reconoce que no conoce al grupo inversor que respalda al camero y pide acierto en la toma de decisiones
Monchi ha vuelto a hablar sobre la posible compra del Sevilla por parte de Sergio Ramos. El ex director deportivo del club nervionense, feliz por el reciente ascenso del San Fernando que preside, atendió a Mundo Maldini y se refirió al proceso en marcha tras la firma de la LOI (carta de intenciones) que abrió la puerta a la Due Diligence.
El isleño dejó claro desde el principio que se mantiene completamente al margen: «No tengo nada que ver en este tema.» Pero como sevillista que es, no pudo evitar opinar.
Lo que sabe y lo que no sabe de Ramos
Monchi reconoció que el camero va en serio en su intención de hacerse con el control accionarial del club: «Está apostando por un grupo inversor y acceder al paquete mayoritario del Sevilla. Si está ahí creo que será con intención de desembarcar.» Sin embargo, admitió desconocer los detalles del proyecto y del grupo que lo respalda: «No conozco al grupo que respalda la llegada de Sergio.»
El bagaje de la industria le hace ser prudente. «Modelos de fondo de inversión o de grandes fortunas que hayan comprado un club hay muchos. Exitosos, menos exitosos y desastres. Podemos decir diez de cada», apuntó con la lucidez de quien ha vivido el fútbol desde dentro durante décadas.
Lee también
El deseo de un sevillista: acierto en las decisiones
Pese a la cautela, Monchi quiso ser optimista: «Quiero pensar que son gente capaz, gente preparada que viene a intentar gestionar el club de la manera más profesional posible. El tiempo lo dirá.» Y añadió el matiz más importante: «A todo el mundo le hace ilusión cuando hay un grupo potente que puede aterrizar, pero lo que a todos nos ilusionaría es que la llegada fuera enlazada con el acierto en la toma de decisiones.»
El dardo al Consejo de Administración
Monchi también abordó su salida del Sevilla rumbo al Aston Villa con un recado velado a la dirección del club: «Me dejó mal sabor de boca tener que haberme ido. No entraba en mis planes irme del Sevilla. Cuando volví de la Roma era de manera definitiva, pero como se dice, no hay mal que por bien no venga.» Una frase que deja entrever que su marcha no fue del todo voluntaria.





