El central francés encabeza todas las críticas tras su fatídica actuación ante el Oviedo y su negativa a rebajarse la ficha complica la salida de uno de los peores fichajes de la historia reciente del club
Tanguy Nianzou se ha convertido en el símbolo de todo lo que ha salido mal en el Sevilla FC. Su ficha ronda los 8 millones de euros brutos. Se ha perdido más de 75 partidos por lesión. Y en la jornada 30 ante el Real Oviedo volvió a protagonizar el peor momento del partido: perdió la marca de Fede Viñas en el córner del 1-0 y fue expulsado en el 38′ dejando al equipo con diez. El episodio ha desbordado la paciencia de la afición sevillista.
Fragilidad física e inseguridad: un patrón que se repite
El caso Nianzou tiene tres dimensiones que se retroalimentan entre sí. La primera es la fragilidad física. Un historial de lesiones interminable le ha impedido tener continuidad ni ritmo de competición. La segunda es la inseguridad en el campo. Sus errores en la salida de balón y sus fallos en las vigilancias defensivas se repiten con una regularidad que ya no puede atribuirse a la mala suerte. Además, su falta de contundencia en los duelos directos es una constante que sus entrenadores no han sabido corregir.
La negativa a rebajarse la ficha: el punto de no retorno
Sin embargo, la tercera dimensión es la más grave. En un momento de necesidad institucional, Nianzou se ha negado a facilitar una reestructuración salarial. Mientras el Sevilla se juega la permanencia y necesita reducir su masa salarial, el central ha bloqueado cualquier posibilidad de alivio económico. Esa actitud ha roto definitivamente el vínculo con la grada.
Un dilema contractual sin salida fácil
Por tanto, el Sevilla afronta un problema de difícil solución. Nianzou cobra una de las fichas más altas del vestuario pero su rendimiento no justifica esa inversión. Encontrar una salida en verano con esas condiciones es un ejercicio de ingeniería financiera complejo. La etiqueta de «peor fichaje de la historia» gana peso entre los aficionados. Y el peor momento es ahora, cuando el club más necesita estabilidad.





