Radicales presionan en la venta del Sevilla

Periodista Deportivo |

Los ultras del Sevilla sientan su posición y rechazan al capital extranjero. La Tercera Vía quiere escalar posiciones.

Los ultras sevillistas marcan el territorio con un mensaje duro y sin matices contra el Consejo del Sevilla FC. Biris Norte teme que la venta del club desvele un movimiento diseñado para apartarles de cualquier decisión clave sobre el futuro de la entidad

En ese sentido, los ultras fueron tajantes: rechazo frontal a que el club acabe en manos de un fondo extranjero y preferencia, llegado el caso, por opciones locales como la conocida “Tercera Vía” de Antonio Lappí.

El pedido de “transparencia”

En ese escenario, los ultras reclaman transparencia total a los directivos hispalenses. Preguntan por proyectos, plazos, el futuro del Sánchez-Pizjuán y los criterios que guiarán un cambio accionarial que afectaría al alma del sevillismo.

“Solicitamos una comparecencia pública del presidente explicando con claridad la situación”, reza un tramo del comunicado apuntando al silencio de Del Nido Carrasco.

«Nuestra lógica nos lleva a preferir, llegado el caso, una venta a alguien de aquí, como Antonio Lappi» afirman los Biris Norte asentando su posición con respecto al cambio de mando en la institución.

Pérez Solano, en la mira de los ultras

La nota apunta también a un viejo enemigo interno: Alberto Pérez Solano. Su presencia en un acto conmemorativo de Primo de Rivera reavivó la tensión, y Biris no deja espacio para la equidistancia.

Los ultras denuncian que el secretario del club representa la “blanqueación del fascismo” y exigen su expulsión inmediata, advirtiendo de que, si no se produce, activarán protestas para apartarlo de su cargo.

EGD Sevilla
Los ultras de Biris Norte pidieron la dimisión de parte de la directiva hispalense

Venta encaminada

El traspaso del Sevilla FC avanza como un tren sin paradas, con los accionistas alineados hacia una venta que ya huele a inminente. El pretendiente, un poderoso grupo estadounidense aún oculto tras cláusulas férreas, pisa firme en cada fase del acuerdo.

Los emisarios cruzan el Atlántico para medir cada costura del club: situación legal, cuentas, operaciones y proyección futura. En Nervión, el feeling es total con el interlocutor, que estaría dispuesto a pagar más de 3.000 euros por acción, asumir la pesada deuda y afrontar una inversión millonaria.

Aun así, el tablero no está cerrado. La junta del 15 de diciembre marcará un punto crítico para explicar el delicado balance, mientras la llamada “Tercera vía” de Lappí y Quintero sigue plantando batalla con una oferta que ronda los 300 millones y podría ir a más.