La venta del Sevilla está en su punto cumbre. El capital extranjero llega a Nervión con una inyección económica en LaLiga.
El Sevilla tiene encarrilada la venta del club a Fenway Sports Group. Los norteamericanos tienen todo listo para dejar contentos a los accionistas y desembarcar al mando del club andaluz. En ese camino, los empresarios ya negocian con LaLiga para moverse en el mercado de invierno.
La firma del acuerdo quedaría rubricada en un máximo de 90 días si no ocurre alguna eventualidad. En ese escenario, los futuros dueños ya presionan para influir en las decisiones del club. Su desembarco quiere ser inmediato y visible.
Con la maleta repleta de euros
RedBird, respaldado por Fenway Sports Group, pretende activar una inyección de capital para el mercado invernal y ya mantiene conversaciones con LaLiga para operar en la próxima ventana, amparándose en la ampliación de capital que llegará cuando tomen el control efectivo.
Con ese impulso económico aspiran a rentabilizar la inversión desde el primer minuto, evitar que el equipo se desmorone en la segunda vuelta y, si el viento acompaña, soñar con algo más que la mera supervivencia en la élite.

La empresa yanki que gana terreno en el fútbol
RedBird Capital pasó de actor emergente a socio con peso propio en el fútbol europeo, manejando proyectos de distinta escala, pero con una misma idea matriz: modernizar estructuras y exprimir el rendimiento deportivo.
Su mando abarca al Milan, al que ha intentado reimpulsar en Italia, y al Toulouse, convertido en laboratorio de talento joven y gestión analítica. Su vínculo con Fenway Sports Group añade aún más influencia, conectándolo de forma indirecta con gigantes como el Liverpool.
Hora de definiciones en Nervión
El próximo lunes se prevé que en la Junta de Accionistas se anuncie la venta del club. Tanto Del Nido Benavente, el más reacio a vender, como el resto de las familias darán el sí al capital extranjero para desvincularse de sus acciones.
La inversión total de los nuevos dueños rozará los 495 millones de euros. De esta manera, quedará desplazada la opción de la Tercera Vía, integrada por Lappí y Quintero, que tenía el aval de los ultras sevillistas.





