El acta de Galech Apezteguía retrata un técnico fuera de sí: encaramiento, invasión de campo y agresión a material
Matías el «Pelado» Almeyda ha protagonizado el incidente más grave de los banquillos en lo que va de temporada 2026. Tras ser expulsado en el minuto 85 del empate entre el Sevilla FC y el Deportivo Alavés, el técnico argentino no solo desautorizó al colegiado Iosu Galech Apezteguía en rueda de prensa, sino que el acta arbitral revela un comportamiento que podría costarle muy caro. Según el documento, Almeyda se negó a abandonar el área técnica, invadió el terreno de juego y se colocó «cara a cara a escasos centímetros» del árbitro en una actitud que el juez calificó de «desafiante e intimidatoria».
La tensión no terminó ahí. El informe detalla que el entrenador permaneció más de un minuto encarándose con la autoridad, pateó una botella de agua de forma agresiva y, tras ser retirado por su propio cuerpo técnico, regresó al césped para encararse también con el cuarto árbitro. Almeyda, aunque pidió disculpas al sevillismo, justificó su explosión comparándola con «un robo en tu propia casa», asegurando que defiende al club como a su familia. Sin embargo, su defensa de que «nadie sabía por qué le echaron» choca frontalmente con la precisión del acta.
De 4 a 10 partidos: la sombra de la reincidencia planea sobre el técnico
La sanción que prepara el Comité de Disciplina de la RFEF promete ser ejemplar. Teniendo en cuenta la gravedad de los hechos (actitud intimidatoria, desobediencia reiterada y entrada al campo), el castigo podría oscilar entre los 4 y los 10 partidos de suspensión. El panorama se complica para el argentino debido a su historial en este 2026:
- Ya cumplió dos partidos de sanción tras ser expulsado en el Santiago Bernabéu por Muñiz Ruiz.
- Protagonizó otro incidente con una asistente en Mestalla que quedó en tarjeta amarilla.
Esta reincidencia será un factor agravante que el Comité tendrá muy en cuenta. Además, el ambiente en el Sevilla se enrarece tras conocerse que otros miembros del staff, como Agustín Salazar, también se dirigieron al trío arbitral en términos de «cagones». Mientras el club andaluz trata de calmar las aguas, Almeyda se prepara para una larga estancia en la grada, dejando al equipo huérfano de mando directo en un momento crítico de la competición.





