Nuevo riesgo en el Sevilla FC: Sergio Ramos y KPMG auditan una posible quiebra técnica

Periodista Deportiva |

El club presenta un patrimonio negativo de 122 millones y rozaría la causa de disolución sin las moratorias del Gobierno

El Sevilla FC se enfrenta a su partido más difícil fuera del césped. Sergio Ramos, a través de su grupo inversor Five Eleven Capital, ha dado un paso definitivo en su intención de adquirir el control del club al contratar a la prestigiosa consultora KPMG para realizar una auditoría exhaustiva («due diligence») de las cuentas nervionenses. Los datos preliminares son alarmantes: la entidad presenta un patrimonio neto negativo superior a los 120 millones de euros, una cifra que sitúa a la sociedad en una situación de extrema vulnerabilidad financiera.

Según la normativa mercantil vigente, cualquier sociedad cuyo patrimonio neto caiga por debajo de la mitad de su capital social entra automáticamente en causa de disolución. En el caso del Sevilla, la entrada en quiebra técnica solo se ha evitado gracias a dos «balones de oxígeno» externos:

  1. El préstamo de CVC (Plan LaLiga Impulso): Computado como préstamo participativo, este capital permite equilibrar artificialmente el patrimonio a efectos legales.
  2. La moratoria COVID del Gobierno: El BOE confirmó recientemente la prórroga de la dispensa que permite no contabilizar las pérdidas de los ejercicios 2020-21 y 2021-22 (unos 66 millones de euros) hasta el cierre de este 2026.

Investigación de la «deuda real» y planes para una ampliación de capital

El equipo de auditores de KPMG ha iniciado sus trabajos con una petición de máxima transparencia al consejo de administración que preside José María del Nido Carrasco. Entre los documentos solicitados figuran todos los pagos pendientes a la plantilla y personal del primer equipo, los estados financieros detallados y los contratos vigentes con proveedores. El objetivo de Sergio Ramos y sus socios es determinar la deuda real del club, que algunas fuentes sitúan ya por encima de los 200 millones de euros tras cinco ejercicios consecutivos en números rojos.

Esta maniobra busca planificar con precisión las obligaciones económicas a corto plazo del Sevilla, especialmente ante el fin de la carencia de los préstamos suscritos con Goldman Sachs. La hoja de ruta de Five Eleven Capital contempla la necesidad inminente de una ampliación de capital para restablecer el equilibrio patrimonial y evitar la liquidación judicial una vez que expiren las ayudas gubernamentales. La entrada de Ramos no sería solo sentimental, sino una operación de rescate financiero para una institución que, en términos contables, camina por el borde del abismo.