El interés del fondo norteamericano altera la pugna interna y evidencia las diferencias contables que condicionan el valor real del club
El Sevilla FC vive uno de los periodos más tensos y determinantes de su historia reciente. La posible venta del club a un fondo de inversión estadounidense ha acelerado movimientos, tensado posturas y dejado en evidencia la distancia entre las distintas vías accionariales. La llamada “tercera vía sevillista”, representada por Antonio Lappí y Fede Quintero, presentó una oferta que pretendía ofrecer una alternativa local para el control del club.
Sin embargo, el contenido económico fue considerado insuficiente por los grandes accionistas, quienes esperaban una propuesta más contundente por parte de empresarios sevillanos. La decepción fue inmediata, y el escenario ha cambiado hacia un claro protagonismo de los fondos internacionales.
Los inversores extranjeros han realizado propuestas más robustas, con mayor capital y, sobre todo, con una visión contable distinta sobre la deuda acumulada. Esa diferencia de criterios es el punto clave que ha inclinado la balanza. La discusión sobre si incluir o no el préstamo de CVC Capital Partners, articulado a través de LaLiga, ha generado una brecha importante entre los modelos de valoración. Para los fondos internacionales, este préstamo no computa como deuda neta, mientras que otros actores internos sí lo consideran parte sustancial del pasivo.
El debate contable marca distancias entre equity value y enterprise value en la oferta por el Sevilla
Este préstamo de largo recorrido, cifrado en 127 millones de euros para el Sevilla, altera por completo el precio al que se valora cada acción. Siguiendo el criterio del actual vicepresidente José María del Nido Carrasco, la deuda neta del club asciende a 66 millones tras prorratear el préstamo con Goldman Sachs.
Sin embargo, incluir el préstamo de CVC dispararía la cifra hasta un nivel que modificaría drásticamente el valor accionarial. La diferencia entre descontar toda la deuda (enterprise value) o adoptar un enfoque patrimonial más flexible (equity value) está en el corazón de la negociación.
Según diversas fuentes, la oferta del fondo estadounidense supera los 3.000 euros por acción, precisamente porque no incorpora los 127 millones de CVC como deuda. Con esas condiciones, la propuesta de Lappí queda sin opciones: ni alcanza el precio ni ofrece la estabilidad financiera que buscan los accionistas principales. José María del Nido Benavente lo dejó claro tras rechazar públicamente la propuesta sevillista, recordando que no cumplía ni en cifras ni en garantías.
La preferencia por la vía estadounidense y las implicaciones en la futura gestión del club
El propio Del Nido ve con mejores ojos la llegada del capital norteamericano. La razón no solo es económica: mientras Lappí debería apoyarse en otro fondo aún desconocido, los estadounidenses llegan con un proyecto estructurado y dispuesto a mantener parte de la actual gestión, al estilo de lo que ocurre en el Atlético de Madrid. Para algunos observadores, este podría ser el modelo que garantice un periodo de estabilidad, aunque haya quien especule con nombres propios como RedBird, vinculado al AC Milan, como posible fondo interesado.

El futuro del Sevilla entra en una fase crítica donde el capital foráneo gana ventaja
El escenario actual deja a la vía sevillista debilitada y al capital estadounidense como favorito. Con cifras más altas, mayor tolerancia al pasivo y un planteamiento organizativo más definido, los movimientos de las próximas semanas pueden marcar un punto de inflexión en la propiedad del Sevilla. Lo que está en juego no es solo el precio de una acción, sino el modelo de club para la próxima década.




