Sevilla FC y Del Nido Carrasco presentan un derrumbe económico que sacude los cimientos del sevillismo

Las cuentas oficiales revelan pérdidas masivas, fondos propios negativos y un retroceso que alarma a la afición sevillista

El Sevilla FC atraviesa uno de los momentos financieros más delicados de su historia reciente. La publicación de sus cuentas oficiales ha dibujado un panorama que nadie esperaba hace apenas dos años, cuando el club competía en la UEFA Champions League y presumía de estabilidad.

El desplome de ingresos, la erosión del patrimonio y el aumento de pérdidas han encendido todas las alarmas alrededor de la presidencia de José María del Nido Carrasco, cuya gestión vive un escrutinio permanente. La sensación entre los aficionados es que el club ha pasado de caminar sobre suelo firme a hacerlo sobre arena húmeda.

Los números, publicados por la entidad, no dejan espacio para interpretaciones benévolas. Las pérdidas se han disparado, los fondos propios han entrado en rojo profundo y la estructura financiera parece haber perdido robustez a un ritmo que desconcierta incluso a analistas expertos. La preocupación es evidente y crece con cada dato que sale a la luz.

La caída de ingresos y el aumento de pérdidas confirman un deterioro estructural peligroso

La última memoria económica del Sevilla FC muestra una cifra de negocio que se ha desplomado en dos ejercicios consecutivos. El club ingresaba 214 millones en 2022-23, pasó a 174 en 2023-24 y se ha hundido hasta los 115 millones en 2024-25. Este retroceso no solo limita la capacidad deportiva: compromete la viabilidad del modelo actual.

Las pérdidas acumuladas en las dos últimas campañas ascienden a 136 millones de euros, un golpe que rompe por completo la imagen de equilibrio que el club mantuvo durante años. El ejercicio 2024-25 cerró con 54 millones en negativo, mientras que el anterior había sido aún peor, con 81 millones. Es una tendencia clara y preocupante.

Los fondos propios negativos muestran la dimensión real del problema

El indicador que mejor mide la salud patrimonial del club ha sufrido un derrumbe dramático. En 2022-23 los fondos propios superaban los 12 millones. Dos años después han caído hasta –123 millones. Un cambio tan brusco no es solo una mala noticia: es un aviso serio de riesgo estructural. Para un club de élite, operar con un patrimonio tan deteriorado reduce margen, credibilidad y flexibilidad en el corto plazo. Este dato ha generado un impacto profundo entre abonados y analistas que no encuentran precedente reciente comparable en Nervión.

La masa salarial no acompañó la caída de ingresos y agravó la tensión interna

El coste de plantilla inscrito en LaLiga explica buena parte del agujero. El club dedicaba 143 millones al primer equipo en la 2022-23, y aunque redujo el gasto a 126 en 2023-24 y a casi 85 en la última temporada, el ajuste no fue suficiente para compensar la pérdida de ingresos. Esta descompensación ha obligado al Sevilla a moverse con urgencia, tomando decisiones deportivas condicionadas por el contexto económico y no por la estrategia competitiva tradicional que caracterizó sus mejores años.

Ventas, recortes, ajustes salariales y búsqueda de ingresos extraordinarios han pasado de ser una herramienta puntual a convertirse en una obligación diaria. Es una situación que impacta tanto en el vestuario como en la planificación, ralentizando procesos y reduciendo la capacidad de reacción.

De la élite europea al retroceso competitivo: un cambio de ciclo difícil de asumir

Hace apenas dos temporadas, el Sevilla FC disputaba la UEFA Champions League, competía en la Supercopa de Europa y mantenía una plantilla de alto nivel. Hoy, las cuentas reflejan un escenario muy distinto y difícil de reconciliar con ese recuerdo reciente. Los aficionados ven el deterioro con una mezcla de incredulidad y preocupación, preguntándose en qué momento exacto se torció el rumbo del club.

La combinación de decisiones institucionales discutidas, ausencia de grandes ventas, inestabilidad deportiva y un mercado poco favorable ha provocado un escenario que muchos describen como una tormenta perfecta. El club necesita equilibrar sus cuentas, recuperar credibilidad y reconstruir un proyecto competitivo que vuelva a conectar con el ADN sevillista.

Periodista deportivo con más de 15 años de experiencia en redacción, cobertura y análisis para medios como Olé, 30 Noticias y El Portal Deportivo; especializado en comunicación digital, con amplia trayectoria en coberturas de fútbol y habilidades en entrevistas, estrategia y táctica futbolística, hoy en GOL digital.