Un once de circunstancias con el precipicio de la pérdida de categoría
El Sevilla FC recibe esta noche al Real Sociedad en un Ramón Sánchez-Pizjuán que huele a drama financiero. La jornada 34 de LaLiga EA Sports coloca al conjunto de García Plaza ante un escenario que el club no visita desde hace más de dos décadas: la posibilidad real de descender. Una pérdida de categoría supondría un agujero mínimo de 60 millones de euros en ingresos televisivos, un golpe que dejaría tocada la ya delicada estructura salarial de la entidad. La Regulación de Sostenibilidad Financiera de LaLiga convertiría cualquier venta de activos en una operación de emergencia, con minusvalías latentes en jugadores cuyo valor de mercado se desplomaría automáticamente.
Para evitarlo, el técnico madrileño debe recomponer un centro del campo huérfano. Sow, sancionado por acumulación de amonestaciones, y Manu Bueno, con una lesión muscular que le aparta del tramo final, son bajas seguras. Azpilicueta ha entrado en la convocatoria pero, según admitió el propio García Plaza, no está para ser titular. La defensa mantendrá el bloque con Juanlu o Carmona en el carril derecho, Oso en el izquierdo (aunque Suazo está recuperado y podría forzar un cambio de esquema) y la pareja de centrales Kike Salas–Castrín, salvo sorpresa.
Agoumé fijo; la incógnita de su acompañante y el factor Peque
La principal duda está en la sala de máquinas. Agoumé tiene el puesto asegurado. Su acompañante saldrá de la terna Batista Mendy–Gudelj. Joan Jordán no ha disputado un solo minuto desde la llegada de García Plaza, señal inequívoca de que su futuro está lejos de Nervión. La novedad en la lista es Nico Guillén, mediocentro de 18 años que debuta en una convocatoria del primer equipo. Su irrupción en el once sería arriesgada, pero la escasez de efectivos obliga a contemplarlo.
Las ausencias en la medular le abren la puerta a Peque para actuar entre líneas. El canterano, que aún no ha sido titular con el madrileño, podría ejercer de enganche por detrás de un tridente ofensivo con movilidad. Arriba, Rubén Vargas, Isaac Romero fijo para el técnico y el regreso de Akor Adams tras su sorprendente suplencia en Pamplona. El nigeriano, con un valor de mercado estimado en 8 millones de euros según Transfermarkt, necesita reivindicarse como punta de lanza para no depreciarse más en un hipotético mercado de descenso.
Matarazzo mantiene el bloque y Oyarzabal lidera el ataque realista
El Real Sociedad llega con los deberes hechos. La conquista de la Copa del Rey le garantiza plaza europea y las opciones de alcanzar la quinta posición son escasas, por lo que la presión es relativa. Matarazzo tiene cuatro bajas confirmadas: Zubeldia, Karrikaburu, Rupérez y Odriozola. Tampoco viaja Guedes, con molestias en el tobillo pese a haber reaparecido el sábado con el grupo.
Se espera un once muy similar al que empató en Vallecas. Remiro bajo palos; Aramburu, Jon Martín, Caleta-Car y Sergio Gómez en defensa; Turrientes, Soler y Sucic en la medular; y un ataque con Barrenetxea y Kubo en bandas, Oyarzabal como mediapunta y Óskarsson como referencia ofensiva. El islandés, con 12 goles en liga, pondrá a prueba la zaga sevillista, que necesita un partido sin errores para mantener vivo el pulso por la permanencia.
El margen de error es nulo. El Sevilla se aferra a su estadio y a un once remendado. La masa salarial de la plantilla, que supera los 150 millones de euros, se volvería insostenible en Segunda División. Cada pase, cada entrada y cada gol esta noche tienen una lectura que va mucho más allá de lo deportivo.



