Sporting de Gijón perfila su alineación ante el Granada con cambios obligados para cerrar 2025 en El Molinón

Periodista Deportivo |

El Sporting busca continuidad en casa con ajustes defensivos y un ataque más reconocible

El Sporting de Gijón afronta su último partido liguero como local de 2025 con la necesidad de mantener la inercia positiva lograda en Anoeta. El objetivo es claro: evitar el punto muerto competitivo y convertir El Molinón en un impulso real hacia la zona caliente de la tabla. El rival será un Granada CF con potencial individual, pero castigado por la clasificación, un contexto que invita a creer sin caer en la euforia.

Borja Jiménez sabe que no podrá repetir el mismo plan. Las circunstancias obligan a retocar piezas clave y a recuperar una estructura más reconocible, especialmente en fase ofensiva. La idea es sencilla y exigente a la vez: ganar, sumar y cerrar el año con buenas sensaciones ante su gente.

Bajas sensibles y un regreso que suma profundidad desde el banquillo

El técnico rojiblanco no podrá contar con Lucas Perrin ni Justin Smith, ambos sancionados. Dos ausencias que afectan directamente al esqueleto del equipo y que fuerzan cambios tanto en la zaga como en la medular. A cambio, el Sporting de Gijón recupera a Jonathan Dubasin, uno de los futbolistas más determinantes de la temporada, aunque todo apunta a que su papel será como revulsivo.

En la portería no se esperan sorpresas. Rubén Yáñez seguirá bajo palos tras la portería a cero lograda en Anoeta, una de las bases del reciente crecimiento competitivo. En defensa, la ausencia de Perrin abre la puerta al regreso de Pablo Vázquez, que formará pareja con Eric Curbelo, mientras que los costados serán para Guille Rosas y Diego Sánchez, ya asentado tras su renovación.

La segunda baja obligada condiciona el centro del campo. Sin Justin Smith, el cuerpo técnico opta por una fórmula más clásica, apostando por el equilibrio y la lectura de partido desde la base.

Una alineación con extremos puros y Gelabert como nexo creativo

En la sala de máquinas, Nacho Martín y Álex Corredera se perfilan como el doble pivote encargado de sostener al equipo y facilitar la transición. La ausencia de un perfil tan polivalente como Smith empuja a Borja Jiménez a recuperar un esquema más ortodoxo en ataque, con extremos naturales abiertos y un mediapunta con libertad.

La banda derecha sería para Dani Queipo, mientras que la izquierda apunta a Gaspar Campos, dos futbolistas llamados a ensanchar el campo y generar ventajas. Por dentro, Gelabert aparece como el enlace creativo, un jugador que ha encontrado el camino del gol y al que se le pide continuidad. En punta, Juan Otero volverá a liderar el ataque, buscando transformar el volumen de juego en eficacia.

La alineación que maneja el cuerpo técnico sería: Rubén Yáñez; Guille Rosas, Eric Curbelo, Pablo Vázquez, Diego Sánchez; Nacho Martín, Álex Corredera; Dani Queipo, Gelabert, Gaspar Campos y Juan Otero. Un once diseñado para competir, mandar y despedir 2025 con el alma ensanchada en El Molinón.