Borja Jiménez impulsa el resurgir del Sporting con ajustes decisivos en la victoria de Anoeta

Periodista Deportivo |

El entrenador del Sporting reactiva al equipo con cambios acertados y una estructura más sólida tras el descanso

El Sporting firmó un triunfo balsámico en Anoeta gracias a la lectura de partido de Borja Jiménez, que transformó a un equipo desordenado en uno competitivo. La victoria llegó con el sello de un técnico que intervino rápido y bien. La Mareona convirtió el estadio en un pequeño Molinón. El gol de Gelabert simbolizó el paso adelante del grupo.

Borja Jiménez corrige desajustes, ajusta roles y activa al Sporting con un plan más coherente y valiente

El inicio fue complejo. Anoeta expuso las carencias de un Sporting demasiado separado, incapaz de controlar los espacios ante una Real Sociedad B atrevida y vertical. Los extremos locales, Astiazaran y Ochieng, desbordaron con facilidad, forzando a Rosas y Diego a replegar más de lo deseado. Los rojiblancos apenas hilaban dos pases seguidos y se refugiaban en envíos largos a Otero, aislado entre centrales. Solo acciones puntuales, como un cruce salvador de Rosas, evitaron males mayores.

El tramo final del primer tiempo ofreció algo de oxígeno. La Real B bajó el ritmo y el Sporting encontró a Gelabert, cuya clarividencia generó las únicas sensaciones de amenaza antes del descanso. Aun así, el equipo necesitaba una intervención clara desde el banquillo para cambiar el rumbo del encuentro.

El reajuste tras el descanso ordena al equipo y permite a Gelabert decidir con un cabezazo impecable

Jiménez actuó con determinación. Retiró al amonestado Perrin para introducir a Pablo Vázquez y adelantó a Smith, desplazando a Corredera al pivote. El equipo ganó aire, acortó líneas y dio un paso adelante en campo contrario. La presión funcionó mejor y la Real comenzó a dudar.

El gol llegó tras una jugada nacida de un despeje defectuoso local. Diego avanzó con decisión y puso un centro tenso al área. Smith fijó a los centrales y Gelabert apareció con una potencia indiscutible para cabecear a la red. El tanto validó el nuevo plan y confirmó que el Sporting había encontrado su pulso.

La gestión de esfuerzos y el temple final consolidan un triunfo que refuerza el liderazgo del entrenador

Jiménez movió piezas con criterio. Dio entrada a Gaspar por un agotado Queipo, quien recibió una ovación enorme de La Mareona. La Real B empujó en el tramo final, pero el Sporting resistió con orden, empuje y la personalidad de Gelabert, capaz de pausar cuando otros tiemblan. El equipo incluso rozó el 0-2 tras un error de Fraga y un remate frustrado en el último instante.

La semana deja una certeza: el Sporting ha recuperado solidez, confianza y un rumbo reconocible. La firma de ese cambio lleva nombre propio.