Borja Jiménez valora la victoria en El Molinón y subraya una sensación colectiva que va más allá del resultado
Borja Jiménez compareció satisfecho tras la victoria del Sporting de Gijón ante el CD Mirandés en El Molinón. El técnico rojiblanco puso el acento en el momento general del equipo. Más allá del marcador, destacó una sensación interna de funcionamiento constante. Reconoció dificultades en la primera parte. Aun así, valoró la capacidad de reacción. Para Jiménez, el grupo avanza con bases sólidas.
El entrenador explicó que el rival exigió desde el inicio. Admitió que no fue el mejor primer tiempo de los suyos. El penalti, bien señalado, condicionó el desarrollo del partido. A partir de ahí, el Sporting dio un paso adelante. Los goles posteriores facilitaron el cierre del encuentro. Jiménez destacó también la gestión de esfuerzos y las rotaciones. El regreso al gol de varios jugadores reforzó el balance positivo.
En su análisis inicial, el técnico insistió en que la victoria se construyó desde la calma. El partido perdió tensión tras el 2 a 0. Eso permitió dar minutos y ritmo competitivo a futbolistas menos habituales. El debut de nuevos jugadores y la aportación ofensiva repartida fueron aspectos destacados. El mensaje fue claro. Hay razones para estar satisfechos.
Un equipo con facilidad para marcar y un margen de mejora que invita al optimismo
Jiménez puso el foco en un aspecto clave. La capacidad para hacer goles. Reconoció que prefiere victorias amplias a partidos cerrados. Asumió que habrá días menos acertados. Puso como ejemplo el encuentro de Cádiz, donde no se ganó pese a generar mucho en ataque. Para el técnico, eso forma parte de la categoría.
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El entrenador recordó la situación del equipo cuando él llegó. Comparó ese punto de partida con los actuales 36 puntos. El crecimiento es evidente. Aun así, insistió en que hay margen de mejora. La autocrítica convive con el optimismo. Jiménez cree que el equipo todavía puede dar más. El funcionamiento colectivo es la base.
También habló de rachas. Definió al Sporting como un equipo fiable incluso cuando los resultados no acompañan puntualmente. La sensación, dijo, es que el grupo responde. Los números avalan esa percepción. Cinco victorias en los últimos siete partidos reflejan una dinámica positiva. En una categoría tan exigente, mantener esa regularidad es clave.
Control de partido, mercado y objetivos en una categoría que no da tregua
En el tramo final, Jiménez analizó la gestión del resultado. Admitió que con 3 a 0 se perdió algo de control. Faltaron ataques más largos para evitar transiciones. Aun así, relativizó la situación. Ganar con esa diferencia no es sencillo en esta categoría. El mensaje fue disfrutar del triunfo sin perder el foco.
Sobre el mercado, fue claro. No es una prioridad inmediata. No ha hablado con el club y no quiso entrar en nombres ni posiciones. Prefiere centrarse en lo deportivo. También valoró positivamente el debut de Ferrari, al que quiso dar minutos pese al contexto exigente. El cuerpo técnico está satisfecho con su llegada.
Por último, se refirió a la igualdad de la competición. Jiménez insistió en que todo estará apretado hasta el final. El objetivo principal sigue siendo el mismo. Mantener la calma y llegar vivos al tramo decisivo. El equipo se siente fuerte. Si los detalles caen a favor, el Sporting estará arriba.





