El Sporting buscar rearmarse de cara al 2026 con el objetivo de seguir creciendo en la clasificación y aumentar las posibilidades de ascenso. En esa dirección, también habrá salidas.
Oscar Cortés atraviesa un momento decisivo en su carrera. Mientras disfruta de unos días de descanso con su familia, su futuro empieza a tomar forma en los despachos, con el Sporting y el Glasgow Rangers evaluando romper la cesión acordada el pasado verano.
La inactividad del colombiano en estas diecinueve jornadas ha puesto sobre la mesa la posibilidad de una salida anticipada. Ni el extremo ni el club escocés están satisfechos con la experiencia.
En Mareo, el Sporting observa la situación con atención, sin poner obstáculos si el jugador y el Rangers llegan a un acuerdo para finalizar el préstamo y abrir una nueva etapa. La intención es clara: buscar un escenario donde el futbolista pueda tener protagonismo.
La norma FIFA lo condiciona
El escenario, sin embargo, está condicionado por la normativa FIFA, que limita su participación en un tercer club durante la misma temporada. Cortés tuvo minutos residuales en el Rangers. Su continuidad depende de un resquicio legal que le permita volver a competir.
El club escocés estudia ahora la viabilidad de su inscripción en otra entidad, probablemente en Sudamérica, donde el calendario podría favorecer su reincorporación.
Un paso intrascendente
En caso de poder competir en otro club, Cortés pondrá fin a su paso por Gijón, donde disputó apenas 5 partidos de liga y 3 de Copa. Con Borja Jiménez su protagonismo fue ínfimo: medio tiempo contra el Mirandés y 30 minutos ante Huesca.

Otros dos en la rampa de salida
Bajo una situación un tanto menos compleja, otros dos futbolistas tienen las horas contadas en Asturias: Yan Kembo y Jordy Caicedo.
El central francés quedó fuera de la lista de 23 en el partido frente al Albacete y se busca sacarlo cedido. Por su parte, el delantero ecuatoriano, perteneciente a Orlegi Sports, podría tener destino en la liga mexicana.
El sprint final que ilusiona
Borja Jiménez cerró Butarque como quien deja una semilla bien plantada. El Sporting, séptimo con pulso de ‘play off’, necesita ahora un enero quirúrgico: un nueve que mande en el área y un atacante polivalente que estire el campo, con Brian Oliván ya como primer movimiento.
El técnico abulense devolvió competitividad y fe en tiempo récord, exprimiendo a los suyos con meritocracia y certezas defensivas. Sus números sostienen el discurso y reclaman ambición: si el mercado acompaña, el Sporting mira hacia arriba.





