El CD Mirandés remontó en la segunda parte y cortó la buena racha del Real Sporting, pese a otro recital de Yáñez y el gol de Dubasin
Tres puntos que parecían en la mochila… y se escaparon en el último suspiro. El Real Sporting cayó en Vitoria ante el CD Mirandés (2-1) tras un partido que tuvo fases de control, ocasiones claras y un protagonista recurrente: Yáñez, otra vez decisivo con paradas de reflejos imposibles. El equipo de Míchel se adelantó en la primera parte con un penalti convertido por Dubasin, pero no mató el partido cuando pudo y lo terminó pagando. En el 89’, Petit remató la remontada local y puso fin a una racha de cuatro jornadas sin perder.
El arranque fue exigente. El Mirandés salió con chispa y obligó a Yáñez a volar a los cinco minutos con una estirada de poste a poste para evitar el gol de Pablo Pérez. El Sporting respondió con iniciativa y distancia corta: robo, transición y tiro de Cortés desde la frontal. El plan funcionaba mejor con el paso de los minutos, con una presión que robaba rápido y acercaba a los gijoneses al área rival.
La jugada que desequilibró llegó en el minuto 29. Tras un balón parado, el colegiado señaló penalti para el Sporting. Dubasin, firme y frío, ajustó al poste derecho y lo celebró con la grada rojiblanca desplazada a Mendizorroza. Más de 400 voces celebraron un gol que hacía justicia a la mejoría asturiana. Antes del descanso hubo más opciones: Martín Pascual, Carlos Fernández y otra vez Dubasin rozaron el 0-2, pero el marcador se quedó corto para lo que había generado el equipo.
El tanto de Carlos Fernández cambió el partido y el Mirandés golpeó cuando más dolía
La reanudación empezó torcida. En un desajuste defensivo, Carlos Fernández cazó un balón suelto y firmó el 1-1 cuando aún se estaban asentando las líneas. El Sporting pasó unos minutos de agobio, pero reaccionó bien: Pablo García aportó energía desde el banquillo, Nacho Martín probó desde la frontal, Duba sirvió un centro envenenado y Justin se quedó a milímetros de empujar un 1-2 que habría cambiado todo. Las ocasiones estaban. El gol, no.

Con el partido abierto, Sarabia movió piezas: Manu Rodríguez y Amadou entraron para refrescar piernas en mediocampo. Pero el tramo final se hizo pesado. El Mirandés fue creciendo, empujó al Sporting hacia atrás y en el minuto 89 llegó el golpe definitivo: Petit apareció en el área, cazó una pelota suelta y marcó el 2-1 que dejó helado al banquillo visitante.
Con el cronómetro en contra, entró Caicedo, y el equipo se lanzó arriba con más corazón que tiempo. No hubo premio. Primera derrota en cinco jornadas y una sensación amarga: había partido para sumar.
Nuevo reto: El Molinón y una tarde grande ante la SD Eibar
No hay pausa. El Sporting vuelve a entrenar el lunes por la tarde en una sesión abierta en Mareo, buscando rearmar confianza antes de recibir a la SD Eibar el domingo 16 de noviembre (16:15 horas) en El Molinón, un encuentro clave para no dejar escapar la estela de la zona alta.




