Borja Jiménez se obsesiona con Urko Izeta. El Sporting intenta, pero la operación es de suma complejidad.
En la recta final del primer tramo de la temporada, el Sporting ya se centra en el mercado de invierno con la premisa de reforzar la parcela ofensiva. Borja no tiene dudas: el nombre que necesita para la delantera es Urko Izeta. En Gijón ya se movieron, pero la posibilidad es remota.
Existen múltiples factores que pueden complicar la llegada del atacante de Aia a El Molinón. El primero es que el Athletic pretende una transferencia y no una cesión. En ese sentido, hay dos equipos de Primera (Alavés y Oviedo) que tienen en la órbita al ex Mirandés.
Por el momento, el Sporting se mantiene expectante y espera el desarrollo de la situación del futbolista de 26 años, hoy sin lugar en San Mamés.
¿Por qué Urko?
Urko Izeta irrumpió en la categoría de plata con el empuje de los delanteros que no entienden de atajos: la pasada campaña firmó 15 goles y 3 asistencias en Anduva, un botín que lo colocó entre los artilleros más fiables de la Hypermotion.
Ese caudal ofensivo le abrió de par en par las puertas del Athletic, que lo blindó hasta 2027 tras comprobar que su repertorio va más allá del remate. Izeta ofrece apoyos, juego de espaldas y una lectura fina para atacar segundas jugadas, un ’9’ con aroma clásico.
Valverde lo descarta
Su regreso a la Catedral no fue como esperaba. El jugador goza de pocos minutos en Liga (5 partidos en la temporada) y Valverde lo dejó fuera de la lista de inscritos de la Champions. En ese escenario, Urko optaría por cambiar de aires en enero.

Hoja de ruta en El Molinón
El Sporting lleva semanas perfilando su hoja de ruta para enero, consciente de que necesitará más pólvora arriba y algún retoque en la retaguardia para sostener el plan competitivo. La opción de romper la cesión de Caicedo está sobre la mesa, igual que reforzar el eje y los costados.
En Mareo prefieren evaluar con calma, midiendo el pulso del equipo tras Granada, Leganés y la Copa ante el Valencia, antes de apretar el botón. Aun así, la dirección deportiva asume que el mercado debe servir de impulso para pelear por un play-off que ahora mismo está a tiro.
La reunión con Borja Jiménez y la llegada de Alejandro Irarragorri marcarán el camino: técnico y propietario cruzarán diagnósticos y necesidades, con el míster llamado a liderar la elección de perfiles.





