Aaron Mayol acierta el 86% de sus pases y no falla un regate en su debut como titular

Periodista deportivo |

El centrocampista, canterano del Levante llegado al Valencia en 2025, sumó también seis recuperaciones y dos intercepciones como pivote junto a Guido Rodríguez en Mendizorroza

Óscar Sánchez, interino tras la destitución de Carlos Corberán, le dio la titularidad en su primer partido con el primer equipo: el 0-1 del pasado martes sobre el Deportivo Alavés que certificó la primera victoria del Valencia esta temporada en LaLiga. Mayol completó 36 de sus 42 pases, no falló ningún regate y sumó una lectura constante en la recuperación de balones, en una semana marcada además por las noticias del Valencia sobre el nuevo rumbo deportivo que dirige Braulio Vázquez tras el cese de Corberán y de Ron Gourlay.

Corberán lo convirtió en lateral en pretemporada

Mayol, de 18 años, llegó a la Academia del Valencia CF en el verano de 2025 procedente de la cantera del Levante. Corberán le dio minutos en cinco amistosos de pretemporada reconvirtiéndolo en lateral derecho, posición que el filial no cubría, y su progresión llevó al club a ampliarle el contrato hasta 2029 tras proclamarse campeón con el Juvenil A y ser titular en seis de los ocho partidos que disputó con el Mestalla.

Óscar Sánchez le da galones de pivote

Aunque su polivalencia natural apunta también al lateral derecho, Óscar Sánchez lo alineó de pivote junto a Guido Rodríguez para dar salida de balón limpia desde atrás en Mendizorroza. La apuesta funcionó: el centro del campo del Alavés no logró cortar las líneas de pase que Mayol encontraba entre líneas, la misma cualidad que ya había convencido a Corberán en pretemporada. El propio entrenador interino justificó la decisión sin rodeos: "Su rendimiento y sus capacidades es lo que me lleva a ponerlo. Los debuts a veces son sencillos, darle continuidad es lo más complicado. Paciencia".

El filial ya se le queda pequeño

La lectura de la redacción es clara: con este nivel, Mayol no debería volver al filial ni siquiera cuando se resuelva la crisis institucional que atraviesa el club. El Valencia llegaba a Vitoria tras cinco jornadas sin ganar y con solo un punto en el casillero, y necesita caras nuevas que compitan sin la presión añadida de un vestuario tocado. El canterano ya ha demostrado que sostiene minutos de Primera con el balón dominado, y su continuidad en el once, más que una opción, empieza a ser la obligación que el propio Sánchez reclama con esa "paciencia" que pidió tras el partido.