La nueva dirección deportiva valora una operación en enero mientras el Villarreal mantiene el 50 por ciento del pase
El futuro de Arnaut Danjuma vuelve a colocarse en el centro del debate en un Valencia CF que se prepara para un mercado de enero lleno de decisiones importantes. El extremo neerlandés, que ha mostrado chispazos de desequilibrio pero sin continuidad, tiene una cláusula de rescisión de diez millones de euros.
Ese precio lo convierte en un futbolista accesible para clubes con necesidades ofensivas, aunque por ahora no ha trascendido el interés firme de ningún equipo. La duda es si el Valencia abrirá la puerta a su salida para remodelar una plantilla que necesita liquidez y ajustes inmediatos.
La situación tiene un matiz relevante. El Villarreal CF, su anterior propietario, conserva el cincuenta por ciento de los derechos económicos de Danjuma. Eso significa que cualquier venta repartirá a partes iguales el beneficio y que, en consecuencia, el Valencia ingresaría únicamente la mitad de la operación. Aun así, la nueva dirección deportiva no descarta escuchar ofertas porque busca margen para reforzar posiciones prioritarias y ordenar el gasto salarial.
Danjuma no termina de asentarse y el Valencia se plantea escenarios distintos para enero
El rendimiento del atacante ha sido irregular desde su llegada. Su capacidad de desborde nunca ha estado en cuestión, pero su continuidad en los partidos sí. En Mestalla existe la sensación de que Danjuma aún no ha mostrado su mejor versión y de que el equipo necesita un futbolista más constante en la última línea. Esto ha llevado a valorar una posible salida si aparece una propuesta que permita equilibrar la plantilla.
El plan deportivo del Valencia para enero pasa por dos caminos complementarios. Primero, liberar recursos económicos para reforzar el medio campo y el frente ofensivo. Segundo, dar entrada a perfiles que encajen mejor en la idea de Carlos Corberán, que busca más disciplina táctica en la banda y mayor precisión en la toma de decisiones. En este contexto, la posición de Danjuma es delicada. No hay urgencia por vender, pero tampoco existe la convicción de que sea imprescindible en la segunda vuelta.

El Villarreal observa la situación y el mercado espera un movimiento que puede acelerarse
En Vila real siguen atentos. Para el Villarreal CF, una venta de Danjuma supone un ingreso directo sin desgaste deportivo, ya que el club no cuenta con él desde hace tiempo. Si el mercado lo activa, el Submarino Amarillo obtendría una cantidad interesante para su propio plan financiero. Este detalle añade presión al Valencia, que debe decidir si sostiene al jugador o si aprovecha la oportunidad de abrir una ventana económica con un futbolista que no termina de asentarse.
La expectativa ahora recae en la nueva dirección deportiva, que ya desliza la posibilidad de escuchar ofertas. Si algún club europeo busca un extremo vertical, Danjuma podría convertirse en una de las operaciones más comentadas del mercado invernal.





