Dimitrievski sigue disconforme con su situación

Periodista Deportivo |

Hace tres semanas, Dimitrievski erosionó el vestuario del Valencia por sus dichos sobre Agirrezabala. El macedonio ya contaba con un antecedente similar en España

Un pobre Valencia logró rescatar un agónico empate en Mestalla ante el Sevilla. Tras el triunfo por Copa, Corberán volvió a confiarle la portería a Agirrezabala, que fue uno de los rendimientos más parejos en el partido. Será muy difícil que el de San Sebastián pierda su puesto.

En ese contexto todavía pesan las declaraciones del guardameta suplente, Stole Dimitrievski, que semanas atrás provocó un incendio en el vestuario che con sus palabras sobre la competencia en la valla.

La situación está clara: Agirrezabala debe participar un número determinado de partidos, si no el club deberá abonar una penalización al Athletic. En ese sentido, Dimitrievski atacó duro a Corberán: “Juegue bien o mal, voy a estar fuera”.

Ruido insoportable en el vestuario

Las palabras del ex Rayo cayeron como una bomba en el vestuario blanquinegro y el cuerpo técnico. Corberán recogió el guante y le respondió: “En Valencia no juegan jugadores por un contrato”. En ese sentido, Stole sufrió una sanción económica y debió disculparse con la plantilla.

Semanas después, el entrenador de Cheste decidió pasar página y volvió a darle una posibilidad bajo los tres palos al experimentado futbolista. Fue ante el Cartagena por Copa, donde el míster decidió rotar el equipo y darle minutos a los no habituales.

En ese encuentro, el cancerbero fue la figura y evitó que el equipo sucumba ante el desastre con paradas decisivas. Sin embargo, su futuro parece estar lejos del Valencia.

El antecedente Nástic lo condena

El guardameta macedonio puede sentirse dolido por su situación actual, pero en su momento también disfrutó de vientos favorables. Su llegada al Nàstic en 2016, con la carta de libertad bajo el brazo tras salir del Granada, fue una operación tan oportuna como beneficiosa para él.

Aterrizó casi en silencio, disputó apenas nueve encuentros en su primera campaña y acabó haciéndose dueño absoluto del arco en la segunda, con 39 partidos a sus espaldas. Aquel ascenso no fue fruto exclusivo de su rendimiento, notable por momentos.

La entidad de Tarragona mantenía un fuerte vínculo con la agencia Promoesport , la misma que impulsó su aterrizaje enen el club. No es casualidad que, cuando esa alianza se resquebrajó, su estancia comenzara a tener fecha de caducidad pese a su condición de indiscutible.

La ruptura entre el Nàstic y Promoesport precipitó su salida hacia el Rayo, primero cedido y con opción de compra posterior, en un movimiento que el club catalán explicó sin rodeos en su web oficial. Lo que hoy lo esboza como una injusticia, ayer lo favoreció…