Unai Núñez pone en jaque la economía del Valencia: Pago millonario para su continuidad

Periodista Deportivo |

El central vizcaíno convence a Carlos Corberán sobre el césped pero su ficha de cuatro millones de euros frena la operación en Mestalla

El rendimiento deportivo de Unai Núñez ha superado las expectativas iniciales tras su llegada al Valencia CF en el pasado mercado de invierno. El defensor, que llegó cedido procedente del RC Celta tras un breve paso por el Hellas Verona, se ha consolidado como una pieza indiscutible en el esquema de Carlos Corberán. Sus actuaciones han sido clave para sumar victorias vitales en la lucha por la permanencia en la Primera división nacional este año dos mil veintiséis.

Ante este escenario, la dirección deportiva medita ejecutar la opción de compra de cinco millones de euros estipulada en su contrato. Sin embargo, las especulaciones sobre la viabilidad de la operación no apuntan al coste del traspaso, sino a sus emolumentos. El central percibe actualmente unos 4 millones de euros brutos anuales, una cifra que choca frontalmente con la política de contención de gastos impuesta por Peter Lim y Meriton en la capital del Turia.

La directiva de Meriton busca dar salida a Mouctar Diakhaby para liberar masa salarial y equilibrar las cuentas del club de cara al próximo curso

El principal obstáculo para la continuidad de Unai Núñez es la coherencia salarial que busca implementar el club. El Valencia CF tiene como prioridad absoluta reducir el coste de su plantilla, motivo por el cual ha puesto en el mercado a Mouctar Diakhaby. El central franco-guineano percibe una ficha de cuatro millones y medio de euros brutos, una cantidad que la entidad considera inasumible en el contexto económico actual.

Resulta contradictorio para la gestión de Meriton desprenderse de un activo por su alto sueldo y, simultáneamente, incorporar a otro futbolista de veintinueve años con unas pretensiones económicas casi idénticas. El análisis técnico de la situación sugiere que el fichaje definitivo de Núñez solo sería factible si el jugador acepta una rebaja sustancial de sus condiciones o si el RC Celta facilita la salida asumiendo parte de los costes pendientes hasta el fin de su contrato en junio de dos mil veintisiete.

El Valencia CF deberá negociar con el RC Celta y el entorno del jugador para limar los detalles de un contrato que expira en junio de 2027

A pesar de que cinco millones de euros es una cifra razonable para un central de su experiencia y nivel actual, la prudencia financiera marca el día a día en las oficinas de Mestalla. El club necesita apuntalar su línea defensiva para evitar los apuros clasificatorios de las últimas temporadas, pero no a cualquier precio. La excelente adaptación del jugador vizcaíno al vestuario y su entendimiento táctico con el resto de compañeros son puntos a su favor, pero el factor económico siempre es el que decanta la balanza bajo la propiedad actual.

Si no se logra «limar» ese salario bruto, el Valencia podría verse obligado a dejar escapar a un futbolista que ha dado «aire» al equipo en el momento más crítico de la competición nacional. Mañana mismo podrían iniciarse los primeros contactos formales con los representantes del jugador para pulsar su disposición a ajustar su ficha a la nueva realidad de la entidad valencianista.