Ron Gourlay sale al mercado para reforzar la zaga. Dos low cost entre los apuntados.
El Valencia CF camina sobre el alambre y ya no hay tiempo para contemplaciones. Con el descenso apretando y Mestalla en vilo, Ron Gourlay aceleró la maquinaria para apuntalar el eje de la zaga antes del cruce copero ante el Burgos. La consigna es clara: llegar a tiempo y sin margen para el error.
Portugal aparece en el radar como terreno fértil para una maniobra de urgencia. Dos centrales neerlandeses en situación contractual favorable seducen a un club que necesita soluciones inmediatas y adaptadas al limitado margen económico. No son apuestas de futuro, sino un salvavidas para Corberán.
Un central moderno para un Valencia en apuros
Uno de los nombres que gana peso en los despachos de Mestalla es el de Justin de Haas. El central neerlandés, fijo en el Famalicão de la Primeira Liga, seduce por su perfil zurdo, su salida limpia desde atrás y una envergadura imponente que impone respeto en el área.
No es un apellido desconocido en el radar español. Ya estuvo cerca de aterrizar en el Real Oviedo y ahora el Valencia estudia una operación marcada por el calendario y el contrato. Acaba vínculo en verano y su club sabe que enero es la última ventana para sacar rédito económico.
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De Haas (25 años) acumula regularidad y crecimiento sostenido en Portugal, con la ventaja añadida de poder negociar libremente desde este mes. Puede actuar como central izquierdo en defensa de cuatro o cinco, e incluso adaptarse al lateral. En esta campaña disputó 15 partidos y marcó dos goles.
Un relegado en Lisboa, la otra alternativa
Gourlay también sondeó el nombre de Jeremiah St. Juste, otro zaguero neerlandés de 29 años que milita en el Sporting Lisboa. Diestro, rápido y con capacidad para actuar como lateral derecho, su perfil encaja en lo que busca Corberán, aunque su gran interrogante es físico: no ha disputado un solo minuto esta temporada y acaba contrato en junio.
A pesar de ser un futbolista con gran experiencia y recorrido, el defensor quedó fuera de los planes del entrenador Rui Borges y fue relegado al equipo B.
En verano estuvo a un paso de firmar por Osasuna, con viaje incluido a Pamplona, pero la operación se frustró a última hora. Ahora, con el mercado abierto y el Celta también atento, el Valencia valora si el riesgo merece la apuesta en un mes donde no hay margen para fallar.
Blindar atrás o seguir cayendo
Mientras los despachos apuran llamadas, Carlos Corberán ya trabaja con la mente puesta en el Burgos. El técnico sabe que la debilidad atrás ha sido la grieta por la que se ha desangrado el Valencia y necesita refuerzos con carácter inmediato. La Copa puede ofrecer un respiro anímico, pero el verdadero objetivo pasa por cerrar la portería.





