El extremo navarro explica que su fichaje por el club rojiblanco en la etapa juvenil enfadó tanto al submarino amarillo que los dos clubes dejaron de hacer las comidas previas a los partidos
Nico Serrano sigue buscando su hueco en el Athletic Club a sus 23 años. El extremo izquierdo navarro vive otra temporada difícil, aunque con momentos para el recuerdo como aquella noche en Bérgamo. Su madurez, forjada en los periodos de cesión que ha tenido que vivir, se refleja también en cómo habla de su pasado. En una entrevista concedida a Diario AS, el atacante ha desvelado uno de los episodios más desconocidos de su carrera y de las relaciones institucionales entre el Athletic y el Villarreal.
De la cantera de Osasuna al Villarreal con solo 12 años
La historia de Nico Serrano con el Villarreal arrancó cuando era un niño que comenzaba a despuntar en la cantera de Osasuna. Con apenas 12 años, el submarino amarillo puso sus ojos en él y le tentó. Junto a su familia, acabó aceptando la propuesta del conjunto groguet. El propio jugador recuerda aquella etapa con satisfacción. «Tenía solo 12 años, era muy pequeño. De hecho, a Jon García y a Iñaki Rupérez también les dijeron lo de ir a Villarreal y no les dejaron sus padres. Creo que fue un acierto porque maduré mucho allí y lo pasé muy bien en Villarreal«, relató el extremo.
El fichaje que rompió las relaciones entre los dos clubes
Lo que vino después generó un terremoto institucional. Serrano acabó recalando en la disciplina bilbaína en su etapa juvenil, una operación que provocó un enfado importante en el Villarreal. Tanto fue así que los dos clubes rompieron una tradición que habían mantenido durante años: las comidas previas a los encuentros entre ambos equipos dejaron de celebrarse.
El propio jugador lo explicó con naturalidad en la entrevista: «Sí, dejaron de hacer las comidas entre clubes, pero hice las cosas bien para salir de allí y al final es fútbol y tuve la oportunidad de venir aquí.» Una frase que refleja la madurez de un futbolista que entiende que el mercado tiene sus dinámicas y que las decisiones personales pueden tener consecuencias institucionales.
Lee también
Un conflicto anterior al caso Igor Oyono
El dato más llamativo de la revelación de Nico Serrano es que esta ruptura de relaciones entre Athletic y Villarreal es anterior al caso Igor Oyono, que en su momento también generó tensión entre ambos clubes. La historia de Serrano demuestra que el enfrentamiento institucional entre los dos equipos tiene raíces más profundas y antiguas de lo que se conocía públicamente.
A sus 23 años, el extremo navarro sigue trabajando para ganarse un sitio en el primer equipo rojiblanco. La madurez que forjó en Villarreal y en sus cesiones posteriores es hoy su principal activo en un Athletic donde la competencia es máxima en todas las posiciones.





